Respeten sus progreleyes y no sean contradictorios censurandome.

El Congreso no promulgará ninguna ley con respecto a establecer una religión, ni prohibirá el libre ejercicio de la misma, ni coartará la libertad de expresión ni de la prensa; ni el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y de pedirle al Gobierno resarcimiento por injusticias.
(Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU., ratificada el 15 de diciembre de 1791.)



Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 en Paris.



- 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber ingerencias de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.

-2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.

(Artículo II - 71; Título II concerniente a Libertades del Tratado para el que se establecia una Constitución Europea)

sábado, 24 de junio de 2017

Sueños locos XCIII (La cárcel en el Estado Nuevo)



  Fue en la década del '20. Fui del Grupo de los Mil, ese conjunto de funcionarios full time que vive para la Revolución Silenciosa. Trabajaba todo el día, en cualquier parte del país. Ustedes saben bien que nuestro gobierno, a diferencia de los anteriores, no es personalista ni se mueve con una burocracia fija e inamovible. Yo mismo renuncié luego de diez años de intensa actividad. Tanto podía escribir un artículo para las redes sociales como supervisar un campo de trabajo o la construcción de una autopista. Nuestro Estado Nuevo está en contra de la tecnocracia y las comisiones de las comisiones de las comisiones para luego no hacer nada y cobrar la comisión. Nos convertimos en potencia por mucho hacer y poco decir. Pragmatismo es la palabra que nos define.

  Entre otras obras que hice en pos de la Nación, hay una de la cual me enorgullezco enormemente: yo fui el que acabó con la red de talleres clandestinos de la industria téxtil. Terminé con el trabajo esclavo en el sector. Hubo cárcel para todos los culpables. Ah, los extranjeros involucrados fueron deportados. Una vez recuperada la estructura material de esas redes, las utilicé para que trabajen presos de mínima peligrosidad. Presos y sujetos que caminan al límite. Gracias a mi sistema, se empleó a mucha gente y se ayudó a nuestra economía. Nuestra ropa pasó a ser de la más barata del mundo por la eliminación de la corrupción, los sobornos, la intermediación parasitaria y el comunismo fiscal. Me ofrecieron plata pero yo la rechacé. El Grupo de los Mil se caracteriza por no permitir en sus filas la existencia de hombres corruptos y moralmente débiles. Te prueban de todas las maneras antes de ingresar. No es para cualquiera. La Organización - sí, así con mayúsculas - es exclusiva para varones argentinos. Muy pocas mujeres consiguieron ingresar, creo que tres nomás. Nosotros nos consideramos sacerdotes seculares. 

  Uno de mis tantos talleres está en la calle Tandil a la altura de Varela, en Flores. Le ganamos la parada a un bolita que explotaba a sus propios paisanos. Lo cagamos a palos y lo mandamos de vuelta a su país. A las personas allí esclavizadas, le devolvimos la dignidad y la libertad. Ahora son plenos ciudadanos de nuestro Estado con iguales deberes y derechos. La cosa es que una vuelta, de sorpresa, como es la costumbre del Grupo de los Mil, caí en el lugar para ver qué pasaba. Atravesé el pasillo y me trepé a la medianera del ph (departamento tipo casa). Para que se ubiquen, enfrente de esta propiedad hay un gimnasio. A la vuelta, hay una placita, sobre  Directorio.  

  Al llegar, vi a un preso que se tomaba el ojo. Otro le había metido un arrebato furioso. Yo, sentado sobre la pared medianera, con la espalda mirando al pasillo que conduce a las otras viviendas, observé el cuadro con atención. 25 sujetos tenía allí, entre presos de muy baja peligrosidad y matones de barrio. El lugar posee cámaras de seguridad y todos llevan pulseras y tobilleras magnéticas para evitar fugas. Igual, cualquier presidiario en la Argentina sabe que escaparse tiene consecuencias terribles. En el patio de la casa, de pie, un comandante mayor de Gendarmería con rango de médico. Era amigo mío y me pidió para ser director de ese proyecto. En verdad, por su formación, daba para mucho más pero me dijo que quería experimentar y que le convenía trabajar ahí por la cercanía inmediata con su domicilio. Además, todas las Unidades de Trabajo Ciudadano (UTC) contaban con personal de la salud.

  Les decía que vi a un preso tomándose el ojo derecho. Otro le había metido un golpe traicionero, feroz, arrebatado, loco, furioso. Ya se sabe lo difícil que es lidiar con estos especímenes. Son la continuidad de los indios bravos y los gauchos malos. Tomé una decisión muy sabia para hacer escarmentar al agresor.

- Reclusos: uno de ustedes, el que quiera, va a pelear contra el pegador de la UTC Tandil. Va en representación de su compañero herido, que ahora no puede combatir. A mano limpia el enfrentamiento, por favor. Y si llega a morir uno de los contendientes, el asesino sumará otra pena a su condena. Nosotros no tenemos nada que ver. Así que les aconsejo que peguen fuerte pero no tanto. -

- ¡Pero el metió con mi señora! Yo no me quiero pelear con uno de estos giles, por favor. ¡Doctor! -

- Te estás acercando demasiado a esta medianera sobre la que tengo apoyado mi orto. Un paso más y te doy un tiro en el pie. Ya me escuchaste. Vas a pelear como un hombre ahora. Eso te pasa por arrebatador fatal de los barrios. Yo soy profesor de Literatura y vengo acá a enseñarles a hablar, a leer y a escribir. Pero ustedes siguen viviendo como negros. Si su lengua son los golpes, prepárense para una interesante charla de puños calientes. -

  Yo introduje un sistema de enseñanza del castellano muy bueno, basado en el modelo de la Legión Extranjera de Francia. Fíjense que ahí van reclutas de todo el mundo y al tiempo aprenden francés. Eso es porque tienen instructores que, con modos recios, les enseñan los rudimentos básicos del idioma, aquellos que son imprescindibles y que brindan el marco y la estructura para la comprensión general. Mientras ellos trabajan, uno de los nuestros les habla, todo el tiempo. Allí desarrollan la expresión oral. También escuchan la lectura de libros, al mejor estilo de las fábricas de Cuba. El Estado Nuevo justamente se caracteriza por su apertura ideológica. Aunque aborrezcamos al comunismo, vemos positivo luchar por la educación y combatir el analfabetismo siempre y en todo lugar. 

  Uno de los presos se ofreció a vengar a su compañero. Luego de eso, todos levantaron la mano para ir a pelear. Fue increíble. O no lo querían al agresor o estaban con ganas de dar y recibir piñas. La cuestión es que di la orden para el combate y luego me fui. Bajé de la medianera y atravesé el pasillo rumbo a la calle. Los dos prefectos que estaban en la calle me saludaron moviendo sus ametralladoras. Yo les regalé una sonrisa a ambos, me subí a la moto y seguí camino. Un miembro del Grupo de los Mil no tiene tiempo para entretenerse con peleas de presos. Eso lo hago ahora que estoy retirado de la actividad pública y que organicé el Campeonato Nacional de la Tumba, en el cual presidiarios de todo el país pelean a todo o nada. 

martes, 20 de junio de 2017

Multimundos



  Por fuera, por fuera. Estrellas verdes pueblan un espacio infinito de azul, negro y algo de violeta. Por adentro, un río dorado corre invisible a casi todos. Más allá de todos los mundos, vos mirás una flor en el espejo.

domingo, 18 de junio de 2017

Mundos imposibles



  El sol va a esperar la visita de tus ojos fascinados de mundo, así creo. Pero esto es solamente una entrada, una forma de adentrarse en perspectivas que se alejan más y más de la paz acostumbrada. Se ha dicho antes: "Del orden del fracaso." Imposible no repetirse cuando surgen las mismas imágenes alrededor: ceguera, impulso, blanco, negro; ceguedad impulsiva en gris, y negros y blancos ciegos que se embisten entre sí hasta hacer de sus cuerpos un cadáver mestizo manjar de aves. 

  Atrás de todo, temor, angustia, pesadillas de ver vanos los esfuerzos: las tardes restadas al encierro, los periplos deseosos de aventuras, la vocación de ser yo entre mí y mil. Además, un avión que no se ve, una curva que va al río y una perturbación que falsifica el alma para lágrimas de Dios y de todos los ángeles.

  Entremedio de los días, un tren que vuelve volver, que vuelve volar las sombras del mar, los permanentes de la pena, las restas de la indiferencia, el vértigo de querer saber y no poder, el castigo y la impotencia que genera pensar.

  Así, sin nada, se apagan estas voces de la noche. Confusas, locas. Las llamas claman victorias, las piedras exigen gloria, las horan van por fuego y algunos y nadies van por ellos: por los deseos que algún dios les metió en la cabeza para que no se den cuenta de que son animales en el estómago de alguien. 

Sueños locos XCII (Nuevos mundos posibles)



  En la última semana, tuve un incidente con un ciudadano oriental: viajaba tranquilo en el subte hasta que el idilio de calma y paz interna fue cortado por un "¡la concha de tu madre!" Se nota que el amarillito aprendió rápido nuestros malos modos. Se notaba también que era extranjero por su acento, no se trataba de un asiático nacido y criado en la Argentina. Se sabe que la gente del Oriente es chiflada, eso no es novedad para nadie. Lo que sí es novedad es lo que me pasó en 2020 dentro de un supermercado chino en Barrio Nagera, complejo de monoblocks de la zona sur de Buenos Aires. ¿Se acuerdan del caos social, de la salida anticipada de Macri, de todo el quilombo que hubo en la Argentina? 2018 y 2019 fueron mil 2001 en uno. No olvido. Aunque meses después de la tormenta tropical, se vio un verano seco, agradable, con brisa. Así son las crisis: como una Sudestada que se lleva todo, todo. Y a empezar de nuevo. 

 Verano de 2020. Estaba viviendo solo en Nagera, barrio que la mayoría de ustedes, burgueses boludos de Palermo y Caballito, no debe conocer. No importa. Ya tendrán ocasión de hacer un tour con este servidor. La cosa es que encontré un departamento en buen estado, tomé un crédito y me fui de lo de mi vieja. Todavía cursaba algunas materias en Puan así que el 56 me venía de diez: en menos de veinte minutos, estaba en Parque Chacabuco listo para una jornada intensa y extensa de lectura y clases teóricas insufribles (todavía no sé cómo hice para recibirme y no expulsarme de ese loquero).

  Ustedes, que suelen viajar seguido al exterior, tienen algo para ver cuando desde Ezeiza vayan a sus casas: miren a la derecha de la autopista mano al Centro. Miren con atención luego de que pasen Avenida Escalada. Verán un galpón grande al costado de un complejo de edificios. Eso es un supermercado chino. ¿Vieron qué grande que es? Hace años que está ahí esa construcción que corta con la monotonía estatal y estatizante del barrio de viviendas sociales. Bueno, ahí mismo hago todas mis compras porque venden de todo. Es cierto que los precios no son de lo más económico pero siempre preferí ahorrar tiempo y no irme la vida entera en busca de ofertas.

  Sepan disculpar lo largo de la intro pero es más importante el lugar que el qué. El lugar y el momento histórico de la Argentina: una mañana fresca del verano de 2020. La gente con fe, con esperanza. Una nueva patria despertaba en aquellos días de enero.  "Entramos en default. No hay plata. Los acreedores tendrán que esperar que paguemos en cómodas cuotas, sin intereses ni punitorios. Quebramos por culpa de la especulación. Le prestaron a Macri a sabiendas de que no iba a devolver. Los fondos buitres armaron todo este plan". No recuerdo qué político dijo esto. Pero fue un alivio dejar de pagar la deuda externa por dos años o tres años. Se reestructuró todo y se hizo un pacto social histórico que reconstruyó el país. Yo estaba contento: vivía solo, tenía trabajo y me dedicaba de lleno a estudiar y a hacer deportes, siempre salía a correr al costado de la Autopista Dellepiane o me iba a entrenar a Deportivo Español, cerca de casita. 

  Fui esa mañana nueva de nuevo mundo al supermercado chino que menté antes. Me encontré con una mujer blanca de unos cuarenta años. Se notaba la edad por la voluptuosidad, los modos, la conversación, la actitud. El rostro no la delataba por arrugas traicioneras o algún rasgo del paso del tiempo. Pero yo, conocedor de la calle y sus habitantes, sabía que no era la típica mina de veinte con su pose ingenua, la mirada soberbia, los labios danzantes, el culito hacia atrás, las tetas adelantes. A una determinada edad, las tipas suelen valerse en lo mejor de su naturaleza y no en el fragor de artificios forzados hasta el paroxismo. Digamos que esta dama de cabello negro y ondulado, de pechos generosos y ojos pardos a la italiana estaba muy bien y más que bien. Ella atendía la parte de fiambrería. Pero yo no fui a buscar fiambres sino helados. Sí, ese chino tenía tarros de helados en sus grandes y cuadradas heladeras blancas. Le pedí los gustos que quería pero la señorita - sabía que era soltera y que no tenía hijos - me invito a servirme: "Elegí lo que vos quieras". Mezclé gustos a lo pelotudo, se reía ante la ausencia del ojo rasgado vigilante. 

- Los chinos son medio locos. Menos mal que no están. Ellos, cuando están aburridos, hacen cualquier cosa. El otro día vino mi jefe y tiró todo lo que estaba en las góndolas al piso. Había estado tomando merca. Vos viste cómo son. -

- El tedio. Sí, me hace acordar a Literatura Francesa, donde vi el texto del italiano Agamben sobre los monjes de la Edad Media. Y sí, creo que en El extranjero de Camus el chabón mata al árabe por estar al pedo, ¿no? Bah, no sé. Se me mezcló todo. Me recibí hace un tiempo en Letras pero voy y curso otras materias como para hacer algo. Ya estoy quemado, perdón. -

  Ni sé qué estaba diciendo. Había fumado marihuana a la mañana. Deliraba. Ella se reía. Mucho no entendía lo que decía. Era una mina medio metalera que se le había dado por estar sola, por no estudiar, por trabajar siempre siempre sin importar de qué: una chica heavy metal que la encontró la vida sin hijos, sin marido, sin carrera ni problemas. Vivía en una casa del así llamado Barrio Nuevo, al lado de Deportivo Español. Creo que se la dejó el padre o algo por el estilo.

  No me acuerdo muy bien de qué seguimos hablando. Sí retengo que versaba sobre lo locos que están los chinos, sobre lo malo que es estar al pedo y todo eso. Por esa misma razón, por no estar sin hacer nada, nos fuimos a coger al depósito. Menos mal que no vi ratas porque se me habría bajado la poronga por temor a un mordisco. Así concluye este relato de esos años locos, los años veinte en la Argentina del veintiuno. 

domingo, 11 de junio de 2017

Todos los mundos posibles



  Decir nomás que no haya más muertes por matar. Ningún dios dragón drogón que se redima con la vida del hombre. Palabras sean éstas que vuelen hasta un horizonte donde no asome nubes de asombro y morbo ante el dolor en los otros. Pecado es haber pecado pero pecado peor el persistir con el yo de ayer, esa obsesión de ganar ganando en derrota de demás (los). Revolución el asumir que no hay un minuto de silencio que pueda homenajear la fuerza de una voz que se ha perdido entre cielos y tumbas.

  ¿De qué sirve seguir a portavoces de las ruinas? No tienen razón los que abren abismos y echan fuegos por el fulgos que les revienta las venas. Dejad que los niños jueguen al fútbol y verán los seres todos cómo el deporte le ganará por goleada a las matanzas malacostumbradas desde antaño.

  Todo perdón, perdón, perdón. La proscripción a uno mismo, el deseo de un destierro para ver casi de fuera cómo funcionan esos que exteriorizan en permanente su fama del adentro. Pasar, pasar y hacer pasar la brisa que refresque el rostro de miles, convertirse en el milagro de una sonrisa inesperada para el que esperaba una bala (darla o recibirla).

  Un grito de suspiro en las ciudades rurales de infiernos celestiales. Un recorrido, movimiento lento, muy lento, tan lento que la Tierra se detiene un segundo y se hace paz en los brazos de muchos marcados para muerte. Ahí, en ese cuadro, aparece la hermosura de una mañana que limpia el desvelo de años, el pesar de haber ignorado por bastardo el accionar sanador del paso del tiempo, quinta columna de Dios entre varios demonios.

  Y sí, la necesidad de poner un fin a un escrito que se menta principio de algo en un alguien, un vos que me abomina pero que me concede victorias de ingenio. Pero no, no soy yo: un sentido me reclama como salida del sentir de unos cuantos. En medio y en borde de este torbellino de caos y miedo, renuncio a seguir escribiendo este texto en pos de callar y dormir el mar de mi noche.

Alguienes



  Con rostro de fracaso, gesto de exceso, mirada de querer y paso de voluntarioso. Un deseo, dos deseos, tres deseos y ninguno. El sol ya no estalla en las cuadras misteriosas, desconocidas, anónimas. La Ciudad es tu laberinto, tu juego, tu infinito, tu vos más yo. Te perdés fuego en esos pasajes conquistados al ensueño, a la magia, a la nada de los que honran no dar su tiempo por otros a cambio de una mirada. Sos el que sos, el dios de tus días, de tus lugares comunes y de esas piruetas surgidas en espacios reducidos para asombro de los que pregonan rutina como progreso. Vas y vas; va, va, va. Ves la luna fuerte en el cielo y pensás que es todo copia, repetición de noches que vieron otros ojos en otros tiempos. Te da vergüenza contar todas estas cosas porque ya han sido dichas por alguienes antes. Sin embargo, todo te es nuevo, ajeno, perfecto. Así olvidás las sentencias de los viejos, las frustraciones de los cansados, la fatiga de los tristes y el Cantar de los Cantares. 

  Vos, nuevo Adán, desechás la amargura de los perezosos, la pereza de los perfectos, la perfección de los buenos, la bondad de las viejas, la vejez de los enfermos, la enfermedad de los poetas, la poesía de los jóvenes, la juventud de los mártires y el martirio de los santos. Pero vos, fundamentalista de tu ensimismamiento, no olvidás nunca los ojos que no viste, los abrazos jamás recibidos, los besos dados en el futuro, los hijos venideros, las caricias reservadas. Abrumado por estas soledades, o por este amor siempre postergado, recorrés kilómetros y kilómetros para suicidarte en partes, para matar en silencio las fantasías que te desvelan. Sin embargo, lejos de consumirte, los caminos te fortalecen y el ciclo de tribulaciones te vuelve a empezar. Así se repite la lamentación silenciosa, la lágrima que corre por dentro, el escalofrío, el miedo de morir solo. Si en tu afán de apartarte de las consabidas peregrinaciones eligieras el quedarte quieto en un rincón, todos tus males se agravarían al montón. Entonces, pese a los tormentos de la envidia, salís a mirar el mundo impulsado por la locura del conquistador. Así, entre barrios y barrios, escribís con pies y manos una historia que quedará para vos mismo, tesoro dorado de la juventud del Plata.   

sábado, 10 de junio de 2017

Sueños locos XCI (Justicia en tiempos del Estado Nuevo)



  En 2021, cuando tenía treintaidos, maté por primera vez a un hombre con mis propias manos. Se llamaba Braian González y tenía veinte (la madre le quiso poner un nombre yanqui que ni sabe cómo se escribe). En verdad, creo que se me fue la mano y que no merecía semejante castigo. Sin embargo, el tiempo histórico exigió grandes sacrificios por parte de todos nosotros. No podíamos seguir en el régimen de la partidocracia, los Derechos Humanos, la delincuencia, las violaciones, los asesinatos, la corrupción y la pobreza. Todos los políticos fallaron hasta ese entonces. Tanto civiles como militares fueron culpables de la decadencia de décadas y décadas, todas perdidas, ninguna ganada. 

  El líder de la Revolución Silenciosa, el Ruso, fue un místico judío que creía que el Antiguo Testamento contiene todas las verdades necesarias para organizar la familia, la sociedad y el mundo en general. De alguna manera, se instaló una cultura islámica en muchos aspectos, más que nada en tema delincuencia. Muchos fueron los apedreados en los primeros tiempos del Nuevo Régimen. "Todos los países tienen leyes duras independientemente de su ideología: Cuba, Estados Unidos, Corea del Norte, Israel, Arabia Saudita, Chile, Irán, Rusia. ¿Por qué nosotros habríamos de ser menos?" Este discurso corrió por muchas bocas, por muchos oídos. Se entendió el estado de excepción y se procedió acorde. Es decir, cada ciudadano estaba obligado a ajusticiar en el acto a todo aquel que sea atrapado in fraganti.

  El lugar de mi debut como justiciero existe al día de hoy: un complejo deportivo a la salida de Buenos Aires. Sobre unos terrenos lindantes con la General Paz y el Riachuelo, el Estado Nuevo construyó canchas de fútbol y de otros deportes. Yo había ido a jugar a la pelota como cada viernes a la tarde. No era bueno ni lo soy pero me impuse desde joven una rutina variada de ejercicios para mantenerme en forma. En ese partido inolvidable, metí dos goles y fui figura, más por esfuerzo que por habilidad. Cuando llegué al vestuario, me sentía un león liberado, mis compañeros me aplaudían y me alababan como un jugador redimido de los malos pases y la falta de precisión. El vapor de las duchas y los cantos llenaban la tarde de sol entre azulejos blancos y detalles en verde. 

  Observé al tal Braian González entrar asustado al vestuario. Una turba lo corría y pedía la devolución de un celular. Sobre los cubículos de los inodoros, unas ventanas enormes dejaban pasar luz y permitían el escape del vapor. Ahí, casi pegado al techo, vi a un niño de unos siete años con el teléfono en la mano. Instantes después, habría de enterarme que era el hermano del muerto. Se lo veía asustado: tenía miedo de saltar y caer del otro lado. Pero también temía por la suerte de su mentor en el delito. A su vez, pese a ser pequeño, entendía que los días de gloria de los rateritos habían terminado. Era consciente de que él también podía y debía ser linchado por una masa iracunda. 

  "Hay que castigar con severidad cualquier falta por pequeña que sea con el fin de evitar males peores". Con esta mentalidad, el crimen dejó de existir en la Argentina. Fue una carnicería. Los primeros tiempos del Estado Nuevo vieron miles y miles de ajusticiados. La gente mató más que el propio Gobierno, algo único en la historia del mundo. Podías matar a cualquiera que estuviera robando siempre que pudieras probar lo que el otro estaba haciendo. La policía se alegraba cada vez que un civil hacía su trabajo. Fue una época muy rara. No disfruté esos momentos de locura pero me pareció necesario que la sociedad se defienda de elementos peligrosos.

 Sepan disculpar la digresión. Pasa que muy pocos recuerdan hoy esos tiempos. Muchos no admiten lo que hicieron en el pasado por vergüenza. Yo lo digo porque sé que nadie podrá juzgarme. Nuestra forma de gobierno actual puede perdurar siglos y siglos. En este momento, somos potencia por haber rechazado la moral izquierdista de antes. No me arrepiento de nada. Me hubiera gustado no matar pero fue necesario ponerse duros para mostrarse fuerte ante todas las naciones. ¡Arabia Saudita decía que éramos unos animales! ¡Por Dios! 

  Y bien, tomé a Brian González del cuello y lo hice morir entre mis manos. Intentó, como pudo, darme un cabezazo pero no lo consiguió. Su hermanito lloraba pegadito a la ventana, que dejaba entrar el último sol de la tarde. El ajusticiado, de tez oscura, estaba blanco de tan fuerte que lo apretaba. Tuve lástima por él. Me pareció irracional quitarle la vida a una persona por un celular. Sin embargo, una vez que lo liquidé, me enteré de que estuvo preso varias veces en el tiempo de "la puerta giratoria". Eso no me consoló mucho pero al menos me hizo sufrir menos. 

  A Kevin también lo querían linchar pero yo intercedí por él: "Este pibe va a quedar pillo de por vida luego de ver morir al chorrito sorete del hermano. Diría de pegarle un poco y luego mandarlo al reformatorio para que lo saquen bueno". Poco más no me acusan de comunista por mi discurso, a mí, que no me tembló el pulso para estrangular a un ladri. Al pibito le dieron para que tenga pero un ratito nomás. Quedó llorando, se tomaba el estómago, gritaba. A la hora vino la ambulancia y al día siguiente lo mandaron a una escuela granja en la loma del orto. Me enteré hace poco que salió bien: se recibió de ingeniero y se incorporó al Ejército. Pero esto no termina acá...

  Con el cuerpo de Brian González todavía caliente, y con Kevin llorando en un rincón, se dio una aparición inesperada: llegó la madre de ambos: lloraba, gritaba. "¡Mis hijos son buenos, no hacen nada!". La de siempre. Ninguno de nosotros osó pegarle a una mujer. Y más tratándose de una tipa cegada por el dolor maternal. Sin embargo, la chica que cuidaba el guardarropas la reconoció y la increpó: "¡Vos fuiste la que me robó el celular el otro día en la feria! ¡Vos me agarraste con dos negras más y me dejaste tirada en el piso!" A lo que la acusada contestó: "¡Te cabe por gila, amiga! ¡Y ustedes, manga de ortivas, ojalá se mueran!" La gorda tomó una silla que estaba a la salida del vestuario y encaró hacia muchachita que tan bien solía atendernos. Ella, pese a ser menudita, fue valiente y no se amilanó: corrió hacia la ladrona, tomó la silla con sus dos manos justo cuando ésta iba derechito a su cabeza y le metió un rodillazo en la panza que la dejó seca. Luego la pateó un buen rato. No la mató porque le tuvo piedad. Tres días más tarde, la fábrica de ladrones se suicidó con veneno para ratas.  

Mierditas de marzo



1) Según Adrián Salbuchi, que no es un referente para mí pero admito que es un tipo muy informado e interesante, Strauss Kahn se garchó a la mujer de Mario Blejer. Me cagué de la risa dos horas seguidas. El tipo tiene un acento muy contaminado por el inglés al hablar, como si fuera un extranjero. Pero usa términos bien argentinos. Fue espectacular. Igual, no creo todo lo que se dice de mi amigo francés. Como cuando lo acusaron de violar a la mucama negra en Nueva York. Entiendo que no querían que sea Primer Ministro de Francia y bueno, le hicieron una cama, nunca mejor dicho. ¿Había necesidad de detenerlo justo arriba de un avión con destino a París? Lo podrían haber capturado antes. Pero buscaron el espectáculo, la difamación. Otra versión es que el "violador" era amigote de Gadafi y tenían pensado crear una moneda basada en el petróleo libio. Son teorías conspiranoicas que se esparcen. Pero hay algo que tengo claro: DSK es inocente. Pasa que vivimos en un mundo antisemita: sos judío y te hacen fama de violador, pornógrafo, loco, masón, degenerado, etc.

2) Estoy seguro de que si Gloria Álvarez o Jazmín Lane fueran machos viejos, nadie le daría bola a sus ideas liberales. Pero como son chicas jóvenes y bellas, los pajeros compran. Eso demuestra, una vez más, lo que vengo denunciando hace mucho: el amplio dominio femenino en la vida en sociedad. Y, sin menospreciar a estas señoritas simpáticas e inteligentes, creo que detrás de ellas hay más gente, gente que baja línea y que se vale de caras bonitas para llegar a fondo con su mensaje en contra del Estado como institución rectora de la vida económica y social. Quizás en el caso de la adolescente argentina no haya tanto de esto pero la rubia centroamericana es, a todas luces, un invento de cloacas plutocráticas como, por ejemplo, la Fundación Libertad y Progreso, que la toma como referente. Poné todas esas ideologías apátridas y egoístas en boca de un Agustín Etchebarne y ya no hay tanta simpatía del otro lado. ¡Cuidado! El diablo se presenta bajo formas muy tentadoras.

3) Deberían dejarse de joder con el verso del "populismo". Hay muchos países liberales que prueban el fracaso de la ideología liberal. Chile, por ejemplo, que continuamente es citado como modelo de libertad económica y social, expulsa a miles de jóvenes, que vienen a estudiar de este lado de la Cordillera. Así puedo citar a la mayoría de los países de Centroamérica, incluso Guatemala, tierra de la rubia hermosa que es Gloria Álvarez. Es mentira que los países con baja presión impositiva y escasas prestaciones sociales generan pleno empleo por la expansión de la iniciativa privada. También es mentira que si al capital se lo deja hacer, se lo deja pasar, reinvierte. Si reinvierte, no es en el sector productivo. Es en la timba financiera. Otra verdad dura como puños: el comercio mundial está sostenido en China y un régimen totalitario de explotación intensiva de mano de obra. Es decir, si las naciones quitan barreras aduaneras, entran en desventaja contra el gigante asiático. El libre mercado es una ficción de los importadores. Los discursos liberales, tan de boga en nuestros días, obedecen a la voluntad de un grupo de capitalistas que, con el pretexto de que vos comprés todo más barato, anhela hacer más y mejores negocios. Simple. Vos comprás un auto a mitad de precio. Bárbaro. Tenés más plata para gastar en otros rubros, es verdad. Y hay más oferta por la importación. Sí. Pero a la vez las industrias locales no pueden competir nunca contra la dictadura roja de esclavos amarillos. No es solamente por empresarios prebendarios que nuestra producción no es competitiva. Nuestros obreros lucharon, luchan y lucharán siempre por una mejor calidad de vida, por salarios altos en dólares. Y no solamente por la inflación. La mentalidad argentina o, mejor dicho, la mentalidad de buena parte de nosotros, alberga la esperanza de viajar, de vivir bien, de hacer gala de cierto consumo "suntuario", por decirlo de algún modo. Así no existiera la crisis inflacionaria, nosotros no nos conformamos con un platito de arroz. Pero esto es irse por las ramas, vuelvo al punto: sin fábricas nacionales, mucha población se vería desplazada del sistema. O acabaría llevando los salarios a la baja por la presión en el "ejército de reserva". Entonces, por más que los importados sean accesibles, no los vas a poder pagar porque vas a ganar dos mangos. O, peor aún, no vas a tener laburo. No compren las editoriales de La Nación o lo que dice el pelotudo de Etchebarne. Y si le creen a Gloria Álvarez solamente porque está buena, muy buena está, son, además de pajeros, pelotudos y, por qué no, hasta malas personas. ¡Viva Perón!

4) Me cansaron los liberales de internet. Menos Maslatón, que es gracioso, considero al resto como una sarta de boludos y malas personas. Pregonan el trabajo "freelance" pero no piensan que la gente tiene hijos que mantener. Es fácil tirar el discurso libertario y hippie de las no ataduras, ¿pero qué pasa con el que tiene hijos? Necesita relación de dependencia. El libre mercado que pontifican ellos es la libertad de morir de hambre, es darwinismo social y falsa meritocracia. Los únicos libres de verdad son los dueños del capital. El proletario, el que solamente tiene su prole para alimentar, no tiene opción. Y no me digan comunista. El comunista existe por ustedes, manga de hijos de puta. ¡Vayan a estudiar! (?)

5) Genera más escándalo mi amigo Trump al rechazar darle la mano a la vaca vieja de Merkel que el hecho de que ella, la Canciller, que se cree el Führer, se haya mandado cagada tras cagada desde hace un montón de años. Muchos de los quilombos de Europa y el mundo se los debemos a ella. Es como Hitler pero en vez de mandarte soldados, te manda sus bancos al Mediterráneo. Arrasó la economía de la Eurozona. Impuso todavía más la flexibilización laboral en su país. Y, como si fuera poco, por la falsa conciencia que tienen mucho alemanes por lo de los judíos, se quiso hacer la humanitaria y dejó entrar al caballo de Troya de "los refugiados". Ahora tienen que poner carteles en las piletas donde dice que no hay que tocarle el culo a las minas. Un quilombo. Ella es racista pero proislámica. Ojalá Alternativa Para Alemania gane y le dé un boleo en el ojete. No son santos de mi devoción esos pero son más nacionalistas.

6) Gobierno de cagones: llevan vigilada a Milagro Sala como si fuera un terrorista. Una pobre flaca que pesa menos de cincuenta kilos. Es humillante el trato que le dan. La tienen que liberar ya.

7) Cuando vuelva a haber un gobierno popular en la Argentina, correrán ríos de sangre amarillos...
  
8) No jodan más con Cristina. Si no hay inversiones es porque mataron al mercado interno, la gallina de los huevos de oro.

9) Siempre dije que Cristina tiene una manera muy hitleriana de hablar. Cambien a los bellos chicos rubios por pibes de La Cámpora - que también son bellos y rubios - y pongan a CFK en lugar de Adolfito, y es más o menos igual el tema de los gestos y la oratoria. La misma liturgia y el mismo espíritu de masa de misa ricotera. La alienación pura del líder. Ambos brillantes, tanto él como ella. La diferencia es que uno estaba loco, se creyó su discurso y murió aplastado por el peso de la ideología. La otra vive en el lujo del Sur y no va a conocer la cárcel ni la amenaza de una muerte violenta.

 Me mata cómo lo presentan al amigo Adolf. "La Presidenta de todos los argentinos". El silencio antes de empezar a hablar, el instante de duda fingida. El juego de mirada de ambos líderes. La chusma tocando instrumentos. Las aclamaciones atávicas al jefe o jefa de la manada. La euforia colectiva. Los buitres, los otros, los extranjeros. Nosotros, que encarnamos el espíritu de la Nación. El pasado, los grandes hechos históricos, los hombres y mujeres de nuestro pueblo. La desestabilización, los golpistas, los gorilas, los destituyentes, los comunistas. El mercado interno, el Volkswagen, Fútbol para todos, el CONICET, Von Braun, Goebbels, Tecnópolis, seis millones de puestos de trabajo creados, los Juegos Olímpicos de 1936 y Argentina campeón mundial con un gol de Higuaín en el minuto noventa.

    Sí, obvio que uno fue un genocida. Encerró a millones de judíos en campos de concentración y quiso eliminar a los "no arios" en su avance hacia el Este. Lo aclaro porque nunca faltan los sensibles. Yo simplemente voy a lo formal, no tanto a los contenidos. Me quedo con eso que dijo Cristina una vez en la Volkswagen, ese lugar común pero no por ello menos cierto: Hitler fue producto de las duras condiciones que los vencedores le impusieron a los alemanes una vez terminada la Primera Guerra Mundial. Él vino a proponerles un sueño. Dijo que no iba a dejar sus convicciones en la puerta de la Cancillería. Heil Néstor!

    Posdata: la mayoría de los políticos grosos del mundo tienen Mi lucha en la mesita de luz. Pero hay pocos tipos como Durán Barba que tienen la sinceridad para admitir que Hitler fue un tipo genial.
En síntesis, contrariamente a lo que dicen los bobis progresistas, hay más cosas en común entre Adolfito y Cristina que entre Mau y él. Como si fuera poco, CFK y AH vienen de familias humildes, bien de abajo, y tuvieron que remar mucho para llegar. En ese sentido, Macri tiene un background más cercano al de mi amigo Trump. Ah, tanto de Cris como de Adolf se dice que tienen una raíz judía. En fin. Consideraciones morales aparte, - sé que las comparaciones son odiosas y no apoyo a la gente que mata gente, por eso mismo no soy comunista - digo que tanto la Arquitecta Egipcia como el Führer son fabulosos. Lo mismo con Stalin, Menem, Perón, Churchill y tantos otros personajes de origen difuso, casi mítico. Mauri, en cambio, es un mediocre cuya única legitimidad estriba en el dinero.

10) Jaume Farrerons, intelectual fascista español, me bloqueó porque dije que las juventudes hitlerianas, al igual que La Cámpora acá, es una chusma que sigue ciega e irracionalmente a un líder. Me dijo "judeo-cristiano de mierda". Y eso que me acusan mucho de nazi. Igual, me chupa un huevo. Los católicos no me quieren porque estoy a favor de legalizar la prostitución y de darle vacunas anticonceptivas a las turras. Los K me aborrecen por sciolista y por bancar a Berni. Los comunistas me odian por católico y por estar en contra del aborto. Los nazis me atacan por oponerme a la eugenesia y a la pena de muerte. La gente de barrio no me banca por universitario. Los universitarios me rechazan por ser de barrio. Las minas sienten aversión hacia mí porque soy demasiado hombre, demasiado agresivo en cuanto a modales. Los chomas de rioba me dicen "puto relajado" por mis facciones de niño blanco y mi cultura europea. Al final, entre pito y flauta, y por motivos totalmente contradictorios entre sí, todos sienten asco por el pobre Alancito. Pero Alan está feliz porque acaba de comer galletitas con paté, verdadero placer de los dioses. Por medio de la presente, les hago llegar a todos mi bendición. Sepan que los perdono porque no saben lo que hacen ni lo que dicen. Los amo.

11) Yo quise ser oficial de la Fuerza pero no me admitieron porque dijeron que era un porteño fifi. En verdad, casi no hay porteños en la Gendarmería Nacional. Es la única frustración que tengo en la vida, frustración que siempre voy a tener. Prefiero ser hombre de armas y no de letras. Bah, si puedo ser las dos cosas a la vez, - "con la espada, con la pluma y la palabra" - mejor. Pero todo no se puede en la vida. Me hubiera gustado matar delincuentes, tener sexo duro con provincianas, apalear contrabandistas y tomar toda la cocaína decomisada. De todas maneras, aunque más no sea un civil, voy a procurar cagar a tiros a unos cuantos y tomar mucha merca (?)

12) Recién acabo de compartir un vídeo de Gendarmería. Me acuerdo que cuando era chico, tenía siete años, había una propaganda en la tele en la que pasaban imágenes de tipos vestidos de verde desplegados en lo que era un campo de batalla para mi mente infantil (en verdad, el teatro de operaciones mostrado era de las fronteras). Hasta se veía un helicóptero y ambulancias con la cruz roja. El sonido de las trompetas me emocionaba. Al final, se escuchaba una voz de hombre recio provinciano que decía: "Gendarmería Nacional Argentina, ¡Centinela de la Patria!" En ese tiempo, actué de centinela en primer grado. Era un acto en conmemoración de San Martín, que fue interpretado por un nene rubio al cual le ponía buenas notas por ser lindo (luego las maestras se hacen las santas y las comunistas pero son unas racistas de mierda). Ahí supe lo que era cuidar a la tropa. Tenía que ver que no vengan los realistas. Yo quería ser el General pero mi madre y las fumadoras de guardapolvo blanco me decían que yo tenía más importancia que Don José porque me movía más con mi gestito vigilante de mano en forma de víscera sobre la frente. En esos mismos años, vivía en Flores. Nunca había visto a un gendarme en persona. Lo imaginaba como algo lejano, imposible. Lo mismo me pasaba con Prefectura, amigos que encontré por primera vez a los ocho o nueve años en Puerto Madero, barrio recién fundado en ese momento. Me emocioné al verlos y le di la mano a un uniformado. Fue increíble. Esos eran los héroes de mi infancia, lo mismo que los bomberos. Yo fui a la misma escuela que el Papa, la Pedro Antonio Cerviño, ahí en la calle Varela y Directorio. Cerviño fue uno de los precursores de Prefectura. Por eso una vez vinieron de visita unos camaradas. Estuvo bueno. Yo pregunté qué es la supervivencia. Ahí me hablaron de situaciones límites, rescates y desastres naturales. Unos capos. Lo importante que quiero rescatar con este posteo es que los niños deben recibir una educación patriótica de calidad y ser protegidos del peligro que representa el comunismo para la civilización.

13) Yo de chiquito jugaba a los soldaditos. Me encantaba. Me tiraba en el piso y hacía estrategia: acomodaba autitos aquí y allá y emboscaba con dureza a los rivales. Eso le hace bien a los niños. Es peligroso para los chicos cuando se les dice "chicxs" y se invita a que ambos sexos caigan en la prédica comunista y pacifista de jugar a ser unicornios azules. Es muy importante desarrollar el instinto bélico que todo hombre lleva consigo de nacimiento. Miente Rousseau al decir que somos buenos por naturaleza y que la sociedad nos hace malos. Es al revés. Como decía Hitler, un genio loco de Satán, un asesino serial, "en este mundo de luchas y combates eternos, quien no quiere pelear debe renuncie a vivir".

14) Una vuelta iba caminando por Avenida San Juan, frente al Centro Islámico, y vi a una mujer enteramente tapada por el burka. Los ojos se me abrieron como concha de puta: no podía creer lo que veía. Bah, no veía nada más que tela y unos ojos negros y misteriosos como dama de compañía en media de la noche (para seguir con las analogías prostibularias). Seguí caminando unos metros y me di vuelta: ella me estaba mirando. Tuve ganas de desnudarla no para verle nada sino solamente para que sea libre de la imposición de su marido. Es en serio. No es que me imaginaba una bomba sexual. Me dio impotencia ver a un ser humano ataviado de esa manera. Eso sí que es machismo y las femibolches no dicen nada. Y no hace falta irte hasta Arabia Saudita, eh: te tomás el 126 y te deja en la puerta de los locos estos. Apuesto a que si un muchachito criollo le dice a su noviecita que no ande escotada, de seguro las amigas escracharían al pibe por celoso, maltratador, acosador, abusador y violador. No jodamos. Yo soy libertario de verdad. La próxima vez que vea a un oriental caminando adelante de una mujer enteramente tapada, no con un simple velo sino con un burka de abundante tela, voy a cruzar miradas de hombre a hombre y qué se pudra. No le tengo miedo a esa gente. No estoy en contra de los musulmanes sino de los extremistas, los salafistas, esos que usan gorrito, visten de blanco y se dejan crecer la barba. Los salafistas, también conocidos como wahabitas, son los que apoyan económicamente al terrorismo. Tienen su sede en Arabia Saudita, el país que menos me gusta del mundo.

15) Arabia Saudita es el país que menos me gusta. Los musulmanes de la rama wahabita me caen muy mal. Ojalá algún día esa gente sea doblegada y estrictamente vigilada. Hay mucha plata en la Península Arábiga. Con los petródolares, financian la construcción de mezquitas y centros islámicos en todo el mundo. Y fomentan la inmigración masiva. Me creerán exagerado pero esa gente tiene un plan de dominación mundial.

16) Podemos y Pablo Iglesia son pura mierda.

17) Mi opinión sobre el tema educación: hay que desechar a Freyre y todas las pedagogías comunistas. Volver a la vieja escuela. Pibe que se porta mal, pibe loco, amonestaciones. Pibe que es amonestado y se sigue haciendo el loco, expulsión. Corta la bocha. En las aulas, silencio. Los pibes callan, el profe habla. ¿Qué tanto joder con el verso del "espíritu crítico"? En verdad, los que dicen esa sarta de estupideces quieren formar una generación de revolucionarios pelotudos. Es necesario recuperar los valores y el respeto a figuras como la del militar, el sacerdote y el maestro.
"Inclusión" es una mala palabra, es la palabra del fracaso de la década perdida. Las cosas buenas son siempre exclusivas, excluyentes. Por ejemplo, la minas lindas te rechazan. O te dan bola luego de mil años. Lo mismo con los hombres. Los países que valen la pena para vivir te ponen un muro para que no entres o te dan vueltas con los papeles. Así con todo. No hay que incluir, hay que excluir mucho mucho, casi hasta quedar afuera del mundo y ser ya casi parte de la muerte (?)

18) Si la Argentina pone una política inmigratoria dura, al día siguiente es potencia mundial. Las grandes cosas se construyen a bases de no y no de sí, vaya juego de palabra. Una mina o un tipo que se te entrega con desesperación, no consigue más que dar lástima. Un trabajo que te llaman al toque suele ser una mierda, por ejemplo, el de lavacopas. Hay que terminar con la cultura comunista inclusivista de los K y el show de las puertas abiertas. Lo bueno se guarda bajo cuatro llaves. ¿O acaso vos dejás que cualquiera entre a tu casa y se coja a tu vieja, a tu novio, a vos misma? Con sinceridad, eh. Si me la vas a caretear con verso latinoamericanista fatal, prefiero que me ignores, seas mujer u hombre. Lo importante es elevarse audaz como águila guerrera y no descender al llano cuan víbora mandada por Satán.

19) Hace años que lo vengo diciendo: creo en la escuela pública pero con una reforma de base que va a traer polémica. Es muy simple: un Sistema A y un Sistema B. El primero, escuelas de élite, sin pibes chorros, locos ni malditos. El segundo, un depósito donde los peores aprendan lo que puedan, hagan deportes, artes y permanezcan lejos de la calle. Porque vamos a decir la verdad: no todos quieren estudiar. Muchos van por obligación. Pero esos le cagan el aprendizaje y la vida a los demás. A mí, hasta tercer año de secundaria, tanto en un colegio de Lugano como en otro de Flores, me hicieron la vida imposible. Recién cuando los negros desertaron o repitieron, tuve una estadía grata, muy grata. Hay que descreer de la inclusión.

20) Tengo un amigo que trabaja para la UBA y que tuvo un problema salarial. Reclamó con justa razón. Pero dijo algo en contra de los progresistas. Lo jodieron con el verso de la "violencia de género". Para un kirchnerista, es más grave decirle "negro" o "boluda" a alguien que explotar a un ser humano. Les digo una cosa: el progresismo no vuelve nunca más a la Argentina. Gracias a Dios.

21) Propongo, a través de este solemne acto performativo, desafiar a las trompadas limpias a todo aquel que guarde una querella personal contra mi persona. Tiene que ser varón, no peleo con mujeres. Pero ustedes, chicas, si quieren quedar viudas, pueden mandar a sus machitos. El desafío es así: pelea a doce rounds con guantes de boxeo y protector bucal en cuadrilátero. Con árbitro y todo. Esto para que vean que soy de barrio y que me la aguanto. Está muy especialmente dirigido para feministos que quieran defender el honor de sus damas. Aclaro, por si las moscas, que el combate es con reglas de box. Y no peleo contra gente profesional o que esté en el ambiente. Yo no practico pugilismo y estaría en desventaja contra alguien que sí lo hace. Lo mío es para golpear a chetos de Puan, negros del barrio, muchachos del Nacional Buenos Aires o el Carlos Pellegrini, chetos del PRO, camporistas locos y otras hierbas. Queda abierto el convite. Hasta el 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, la invitación está en pie. Ah, los gastos corren por cuenta de los interesados. Yo no me quiero pelear con nadie pero doy la oportunidad de que hagan catarsis de puños conmigo, aunque se lleven la peor parte. Tengan en cuenta de que mido un metro ochenta y peso más de ochenta kilos. Como si fuera poco, salgo a correr todos los días y hago gimnasia. No fumo y estoy en estado. Cualquier cosa, me escriben por privado y arreglamos la cita. El premio es la concha de tu novia. Si pierdo, bueno, tenés la satisfacción de haber derrotado a un chacalazo.

22) La diferencia entre mis compañeros de facultad y yo es que ellos son gente de letras, yo soy un asesino (mato hombres, no mujeres, para que no me salgan con el verso del "género").

23) Propongo firmemente, con ayuda del Señor, castigar con mano firme a todos mis enemigos. Tengo la velocidad de Mayweather, la pegada de Durán, la agresividad de Maidana y la Inteligencia de Maravilla. Están invitados a combatir contra mí a doce rounds. Y si me pinta el loco, propongo que el combate sea como en Las Vegas: a muerte. Entran dos, sale uno. Si muero, no importa: voy a procurar que no sea en soledad, te voy a llevar conmigo al infierno, comunista hijo de puta (conste que te dejo tirado ahí y después me voy al cielo porque el Señor ama a los que combaten a los materialistas ateos).

24) Una boba dijo, por medio de esta red social, que le doy miedo por decir que el patriarcado no existe. Claro que no existe. Lo más triste de todos es que esa gente se la da de culta, de formada, y no es más que deformada, ¿se entiende? Porque moralmente deja mucho que desear una persona que emite juicios sin conocimiento de causa. Hay muchos que no saben no de las cosas del estudio y la cultura, no saben de la vida, no tienen calle. Y eso no te lo da la educación pública que tanto dicen defender. Solamente a Dios hay que tenerle miedo, no al hombre.

25) La envidia es un pecado. He visto en el baño tipos de grandes porongas y no he sentido resentimiento hacia ellos, al contrario, me he ofrecido a limpiarles la herramienta (?) Chistes aparte, me doy cuenta de que mucha gente petisa, gorda, fea y fiera me tiene saña por ser yo el hombre más bello del bosque. No saben que he dado muchas horas de mi vida para ser este potro salvaje que soy ahora. Hay que esforzarse para verse mejor. El otro día, una señorita bella que conocí me ha dicho que le sorprendió el tamaño de mis hombros y brazos en persona, cosa que quizás las fotos no permiten apreciar del todo. Lo importante es llevar una vida sana. No olvidemos que la principal causa de muerte en la Argentina, tanto de hombres como de mujeres, son las enfermedades del corazón. Como diría Maslatón, para que no me acusen de plagio, "téngase presente".

26) No importa que una persona tenga baja estatura, puede tener la grandeza moral e intelectual de un Napoleón. El problema es el enanismo moral, esa pasión de querer ser bolchevique y formar ejércitos de revolucionarios, chiflados, rebeldes, ateos, agitadores, masones e iluminados que pecan contra Dios, el buen gusto, la moral y las buenas costumbres del Pueblo.

27) Muy poca gente lo sabe pero hay un amplio sector del movimiento sionista que no simpatiza para nada con los ingleses. Es más, si mirás Patria Judía, sitio de ultraderecha, vas a ver que apoyan la causa de Malvinas. Son matices para tener en cuenta. De todas formas, pienso que las naciones del mundo no están haciendo las cosas bien en Medio Oriente para que haya una solución pacífica y definitiva al conflicto. Siempre pensé que hay árabes que tienen mucho dinero y que no ayudan en nada a los habitantes de Gaza y Cisjordania. Pienso que con indemnizaciones masivas y compras generosas de tierras, se puede ayudar mucho. Saldrían todos ganando: los israelíes, que quieren expandir sus territorios, y los palestinos, que merecen un resarcimiento luego de años de ocupación.

28) Me encanta Kicillof, feliz estoy de haberlo votado.

29) El aborto es la risa de Satanás.

30) Cada vez estoy más convencido de que la homosexualidad es el mejor camino para el hombre. Veo lo pollerudos e idiotas que se han vuelto muchos amigos con sus respectivas novias y me dan asco. Viven enconchados, viven pensando en coger. Patéticos. Hablo de tipos que antes eran piolas, que se entregaban de lleno a la diversión. Hoy son terribles marmotas aburguesadas. El pecado es la heterosexualidad. Pasa que la Iglesia a veces dice boludeces porque su feligresía está compuesta, en su gran mayoría, por mujeres. No olvidemos que las feministas son las hijas ateas y bobas de las monjas. De ahí su rechazo al sexo y su inclinación morbosa por una causa superior que hace las veces de Dios, "la lucha", que con tesón hitleriano sostienen las señoritas de la cruz invertida. Pero no me quiero desviar de tema: estoy pensando en fundar una cofradía de hombres y para hombres. Prohibido mujeres. Solamente para fines reproductivos o meramente ocasionales. Nada de amancebamientos, blandezas conyugales ni ocho cuartos. Ah, cuando hablo del amor entre pares, aclaro que la organización fundada por mí está dirigida a hombres viriles, nada de imitar a las mujercitas. Si nos alejamos de ellas es para ser nosotros mismos, ¿no? Te quiero lindo, libre y duro como un espartano.

31) Lo más lindo de mi cumple, este viernes que pasó, fue el llamado - inesperado, por cierto - de la Siempre Virgen Atea. Me dio muchísima alegría que se haya acordado de mí, más allá de la distancia y del tiempo. La extraño un montón. Siempre estuvo conmigo, incluso en mis peores momentos. Le debo el estar vivo. Bueno, acá, en Argenzuela, me quedó una Virgen Atea del subdesarrollo, una versión de pechos grandes, ojos pardos, amor infinito y sabiduría puanense y conurmalense. No la pude ver: estuvo todo el día en la marcha del 24 de marzo. La chica troska es como una madre para mí. Son dos mujeres que me marcaron mucho, que me dieron todo. Lo mejor de mí hacia ellas.

32) Muchas veces, cuando el hombre se pone de novio, se corrompe, se pierde su esencia por la contaminación que que le genera la otra persona. Es peligrosa la mezcla con el otro. Es mejor ser un racista de uno mismo, un nazi de la soledad, un judío endogámico del propio yo. Es mejor guardar cuan mandato ancestral de Oriente el respeto de sí y preservar la raza del espíritu para que no se corrompa con tonteras de señoritas. En mi caso, tal vez, sea diferente debido a que tengo una impronta muy fuerte: soy un negro cuya descendencia no pierde color por efecto del mestizaje. Lo oscuro que hay en mí siempre triunfa. Lo importante, hablando en criollo, es no volverse un pollerudo. Antes, mil veces muerto y enterrado. Parafraseando a mi amigo Mussolini, Dios lo tenga en la gloria: "Si soy yo mismo, seguidme. Si me aburgueso, empujadme. Si me vuelvo pollerudo, matadme."

33) ¿Tanto quilombo porque en un acto escolar simularon un fusilamiento? Peor es que hubo fusilamientos de verdad. Y peor todavía es que este gobierno es la pata cívica de la última dictadura. Eso es grave. Grave es que el Estado pague las deudas de tu familia. Grave es desaparecer a alguien y boletearlo en las sombras. Si sos cojudo, firmás una orden de ejecución y te hacés cargo. Videla hasta el último día de su vida fue un cobarde: "desaparecidos" es un eufemismo. No están vivos, están muertos. Los mataron los militares de forma vil y rastrera.

34) En mi barrio, en Lugano, están construyendo un cantero central que atraviesa los monoblocks, "corredor ambiental" que le dicen. Luces, unos banquitos y no mucho más. Casi 39 millones de pesos. Ahora entiendo porque mucha gente pide el achicamiento del Estado. Larreta y Macri son la Patria Contratista. Por culpa de ellos, existen los liberales, aunque suene contradictorio. Sí, por los empresarios prebendarios y los sobreprecios, después piden que no haya nada de nada.
Joden con que nos salvamos de Venezuela pero la inflación más alta de los últimos 25 años la tuvimos con Macri. El macrismo es chavista: empeoró todas las variantes como déficit fiscal, presión impositiva, acomodo en el sector público, capitalismo de amigos, corrupción. Cristina es más honesta que él. Y conste que reconozco que es chorra, más que Menem.

35) Me preocupa esto de los créditos hipotecarios que se habla en estos días. No vi críticas hasta ahora. Es raro. Agradecería que alguien me dé una visión alternativa o un enlace a algún sitio. Así, a simple vista, parece maravilloso poder comprar una vivienda con un ingreso cercano a los veinte mil pesos. Pero luego veo diferencias entre una nota y otra. Matices. Hasta Clarín, el gran gorila argentino, ha acusado al macrismo de querer comprar prefabricadas chinas para vivienda social. Mientras que para acceder a propiedades mejores, las condiciones son casi imposibles de reunir. Todo muy raro. Eso sí, si a Macri le sale bien la joda y consigue mover los bancos para esta movida, en 2019 es reelecto. Lo digo hoy. La construcción mueve todo. Y si las familias, en lugar de pagar un alquiler, pudieran, por la misma plata, garpar un techo propio, ¡para qué! Sería un golazo inolvidable para el oficialismo. Pero cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía. Creo que la especulación pasa por el hecho de que el PRO tiene Banco Nación, Banco Provincia y Banco Ciudad. A través de la banca pública, imaginan mover el sistema. Partidismos aparte, ojalá que salga bien. Pero dudo mucho de que no haya gato encerrado detrás de esta operación de prensa en año electoral.
El tema del deporte y el cuidado corporal no es patrimonio del fascismo: la URSS y la China roja también alentaron a sus deportistas en los Juegos Olímpicos. Lo mismo Estados Unidos. Esto lo digo porque ahora me voy a referir al así llamado "fat activism" y no quiero que parezca que hablo en clave facha, no esta vez. Lo que me llama la atención del fenómeno del "activismo gordo" es que no sea vea la gordura como algo temporal, como una enfermedad curable, que de hecho lo es. Se glorifican las panzas eternas y los culos monumentales como algo magnífico cuando en verdad es un atentado a la salud pública y colectiva semejante descalabro de la balanza. Es más, hasta hay algunas que fomentan el morbo en hombres delgados. A su vez, esas mismas rechazan a varones que comparten la pasión del sedentarismo y el apetito descontrolado. Hipocresía pura. A ver, no hay que discriminar a las personas ni llevar los cuerpos a la anorexia, claro que no. Pero tampoco festejemos el reviente de engordar hasta morir.

36) Vidal está muy buena. Yo le doy hasta que Macri se acuerde de los pobres y genere pleno empleo de calidad para todos, con sueldos dignos.

37) Algunos son tan pero tan memoriosos, ya sea que miren con ojo izquierdo ya con ojo derecho, que no tienen lugar en su cabeza para la realidad ni para el porvenir. "Funes el memorioso", un poroto al lado de estos. Unos reaccionarios que reclaman "memoria completa". Y los otrxs, ya lxs conocemos hasta el hartazgo. Yo propongo el olvido. Nadie está condenado a repetir nada. Eso es una mentira para seguir siempre con la misma historia, para que no haya orden, progreso ni paz. "Olvidar lo malo también es tener memoria". Hay que ver hoy, mañana y pasado. Mientras se discuten cosas de hace cuarenta,cincuenta, sesenta años, los problemas argentinos, como la pobreza estructural, persisten y hasta se agravan. El futuro del país está en resolver nuestras asignaturas pendientes sin matar a nadie, sin desaparecer, sin torturar, sin poner bombas, sin andar de macho pistola, sin hacerse el loco. En conclusión, el macrismo es kirchnerismo para chetos, para viejas: a Doña Rosa le gustan los milicos, por eso la reivindicación de genocidas. A buena parte de la juventud le gustan los revolucionarios, por eso estuvimos doce años con una reivindicación permanente de pistoleros fatales. Ah, aclaro que no avalo la teoría de los dos demonios. Desde ya, en el caso argentino, el poder del Estado siempre fue muy pero muy superior al de los grupos subversivos. Esto lo digo porque nunca falta el pelotudo izquierdoso que malinterpreta lo que digo.

38) Nunca fui de sentir el paso del tiempo. Sin embargo, el otro día fui a hacer un trámite al colegio donde terminé la secundaria y me llamó la atención ver a los chicos con el WhatsApp. En mi época, eran pocos los que tenían célular. Más que nada, para mandar sms comunes. Nada del otro mundo. Parece que no pero hay cosas que cambian de una generación a la otra. Sin ir más lejos, en 2007 Facebook no existía o apenas se estaba dando a conocer. Era, todavía, el tiempo del Fotolog. Y se usaba el chat de Hotmail, lo recuerdo. Veremos en una década qué de nuevo trae la tecnología.

39) El otro día sufrí una situación de acoso callejero. Digo "acoso" y "sufrí" porque la señorita en cuestión no era de mi agrado: muy excedida de peso y de un aspecto no acorde a mis preferencias. Yo estaba en el premetro, el domingo, tranquilo. Miraba el paisaje por la ventana, como me gusta hacer cada vez que viajo; soy muy observador. Ella gritó: "¡Aguante el de rojo! ¿No me das tu teléfono?" Miré a mi alrededor. Era el único pelotudo vestido de rojo: tenía una remera de ese color y un pantalón deportivo de una gama parecida. No sabía dónde meterme. Si hubiera sido una chica de las que me gustan a mí, me habría puesto muy contento. Pero no suele ocurrir que una dama bonita se lance de esa manera. Es muy difícil el mundo de la seducción y el levante. Por lo menos, a este servidor le resulta muy duro. Nunca me pasó que una blanquita de ojos claros tipo Puan se me tire. Nunca nunca. Bueno, sí, me miran bastante, modestia aparte, pero no es lo mismo. En fin. Alguna va a caer en la escuela pública de mis manos (?)

40) El Conurbano es como un hombre muy feo por fuera pero bello por dentro.


jueves, 1 de junio de 2017

Indiosmio


  Salirse sin salir por ver vivir y revivir las tardes sin remate, sin tardes, sin fines y sin salirse de vivir.

  Estos cuandos que madrugan la cabeza con caricias de hielo, fuegos de fuego y despertares en insomnios dentro de un sueño con ribetes de pesadilla.

  Aunque no haya otro hoy, otra estepa, otrohoy, ni penas, habrá vos, palabras dilentes y suplires entretanto. Porque no se habla sino de aquello que es extraño de menciones e infortunios. 

  Por ahora, otoño en Buenos Aires.

viernes, 26 de mayo de 2017

Sueños locos XC (El desamor en los tiempos del Estado Nuevo)





  Fue en el año 2020. Estaba en mi departamento, un tercer piso con vista a una plaza hermosa, grande, verde bien verde los pastos y las plantas de diversos tamaños. Las nuevas viviendas que se hicieron cuando vino el Estado Nuevo. Antes eso era mitad villa, mitad basural. Ahora, un lugar bien. Tenía siempre las persianas americanas bajas. No quería que me vean de enfrente. Sin embargo, se me dio por mover dos dedos los palitos para ver qué pasaba afuera. Al costado del edificio, había otra placita y un cajero automático. Un grupo de hombres fuertemente armados estaban llenando de plata el aparato cuan si se tratara de una transfusión de sangre. Es delito observar la operativa de los camiones de caudales. Así que giré hacia mi comedor y dejé de pensar en los prefectos de ropas blancas y cascos azules y en los gendarmes vestidos con uniformes verduzcos y cascos celestes. Nunca dejó de impresionarme el Estado policial que se había montado desde aquellos días. A pesar de la bancarización masiva, se seguía utilizando efectivo. Vaya uno a saber por qué o para qué.

  Dos amigos estaban conmigo en esa tarde gris de whisky dorado y chistes verdes casi violetas. Fuero interno, intenso. Sobre la mesa de vidrio oscuro, rayas blancas como marcas de un camino a la locura. Sí, cocaína. Los tres, con camisa, zapatos y pantalón de vestir. Hombres de bien en lo externo, de malicia en el alma, la mirada y la intención. Duros, nos mirábamos, nos reíamos sin reír y nos perdíamos en los cuadros dementes que colgaban de las paredes arcoiris. Nos habíamos convertido en hijos del éxito. En aquel tiempo, era operador político del Estado. Trabajaba en prensa, redes sociales, propaganda, educación y varios asuntos más que no puedo decir. Ellos eran empresarios y siguen siéndolo. 

  Sonó el timbre. Abrí. Sidney había venido en auto desde Rosario con una putita rubia qué vaya uno a saber de dónde la sacó. La veía conocida: no suelo olvidarme de las mujeres de ojos verdes. Tampoco pierdo en olvido los escotes generosos y las piernas de deportista. En verdad, tengo una enciclopedia mental de cuerpos femeninos. Julieta Violeta. Sí. No sé si se trataba de nombre de guerra pero yo le decía así, "Julieta Violeta". Suena absurdo pero bien podría ser que la madre, maestra jardinera frustrada, le haya puesto esa cacofonía como identidad distintiva entremedio de apellidos italianos y españoles repetidos al hartazgo.

  Ella gritaba...

- ¡No quiero, no quiero! ¡Otra vez acá no! ¡La puta que te parió, hijo de puta! ¡Te odio! ¡Me quiero ir! ¡Te voy a denunciar, la concha bien de tu madre! ¡Déjame, déjame, forro! ¡Vas a ver cuando le diga a mi hermano que te cague a tiros, ortiva de mierda! ¡Te voy a matar! -

  Ciertamente, Sidney ni la estaba tocando. Ella entró solita y casi sonriente pero, ni bien me vio, comenzó el escándalo. Yo nunca le hice nada. Pero mucha gente me tiene miedo al día de hoy por cosas que no realicé y por algunos que otros hechos que prefiero no narrar. Gajes del oficio. Ella ya había estado en mi casa el año anterior. No había ocurrido nada digno de ser denunciado. Podría alguna inventar que yo hacía el amor con odio pero esa es otra de las viles mentiras que circulan por ahí. Yo me dedico a la política, no al libertinaje perpetuo. Que sea un político fascista y libertario a la vez es asunto de otro cantar. Julieta Violeta o Violeta Julieta se veía blanca sol entre las lágrimas oscuras de delineador. Los labios rojos muy rojos se abrían con chillidos a repetición y quejas de loca imposible de calmar. Quería abrazarla y contenerla pero me di cuenta de que era mejor ser muy racional ante la visita inesperada de esta aprendiz de bruja canalla de allá de Rosario, tierra donde los gatos son empleados en rituales satánicos para que ganen Ñuls y Central, equipos amargos de lepra y silencio (va de acá mi rechazo hacia esos clubes que se creen grandes sin serlo).

- Sidney, vos sos un pelotudo. Se ve que la trajiste engañada a la piba. Si no le gusta venir acá, si no le cabe la merca y la joda, dejá que vaya a laburar por su lado. Está buena pero no es la única mina. Ahora la prostitución es legal y lo que sobra son putas y a bajo precio. Venís con ella en el auto por Panamericana como si fuera la última argolla del mundo. Y vos, nena, no vengas más si pensás que yo soy Al Capone. No sé quién te metió eso en la cabeza. Por un lado, mejor: nadie me rompe las bolas. Pero estoy harto de que me adjudiquen cosas que no hice. -

- Perdón, Alan. Pasa que tengo miedo. Dice mi primo que vos lo metiste en cana a él y los vagos que le hacían la segunda en el barrio. Allá en Rosario se cuenta que hiciste cagar a varios y que sos muy groso. -

- Pueden decir lo que quieran. Yo me dedico a escribir libritos para que los pibes lean y aprendan a querer al país. No ando de caño. Nunca maté a nadie. Estoy en la parte de propaganda y prensa. Pasa que soy porteño y bueno, soy el funcionario que más viaja por todo el país. Pero no, no mato gente. Sí me cojo a todas en todos lados pero eso es legal.- 

- Bueno, yo te digo lo que me dijeron. -

- Vos me tenés que creer a mí, no a esos negros boludos. Ahora, escúchame una cosita: te voy a dar plata. Dos mil dólares. Te los voy a dar en pesos. A eso súmale quinientos pe que tengo acá en el bolsillo. Y ellos también te van a dar guita por hacerte venir al pedo. Ah, también te voy a dejar mi reloj, que sale un montón. Te vas a ir en taxi, en avión o en tren, ahora que mejoramos los transportes. En micro no vas a ir. ¿Está bien? Luego, cuando llegues a tu casa, me vas a llamar. También te vas a ir con un celular de acá. Ah, y no vas a contar nada. Nunca me viste. Y si alguna vez contaste que estuviste conmigo, decí que era un chiste. Vos no me conocés, ¿me entendiste? No quiero que vengas más por acá. Si este pelotudo del Sidney te dice de ir a Buenos Aires, vos te hacés la boluda. Laburá en tu ciudad. No quiero que vengas a romper las pelotas acá. Ya bastante quilombo tengo. ¿Estamos o hablo chino? -

- Te entendí. -

  Ella metió la plata en la cartera y se fue muy contenta. Nosotros cuatro nos quedamos con Blanca, que daba vueltas nuestras cabezas, nuestros corazones. La gran ramera de papel tiene toda la poesía que uno puede llegar a necesitar. Las mujeres de carne tal vez amen mejor que las de polvo pero uno las requiere solamente para esparcir chimentos, mitos y leyendas. Cristo hizo lo mismo: una vez resucitado, se le apareció primero a unas minas porque sabía bien que no se iban a aguantar de contar por todos lados lo que habían visto. 

sábado, 20 de mayo de 2017

Las noches



  Deseo de vivir otros cuentos, de observarse junto al estanque de estereotipos; el querer apuntar con la linterna pero sin riesgo de involucrarse con los ojos de algunadies. El miedo de levantarse al día siguiente y darse cuenta de que no hubo noche ni sueño sino un coma inducido por las fatigas impuestas. La impotencia de que no exista magia que te salve de ser vos. Ahí estás, en ese remolino de errores y de pasión sin sábado ni Cristo.

Tuiyo



Ta, ta, ta;
té, té, té;
ti, ti, ti;
to, to, to;
tú, tú, tú;
yo, yo, yo.

Inseguridad en Lugano



  A continuación, comparto una serie de textos que subí en referencia a un intento de robo que padecí en los últimos días. 

1) Recién me salvé de milagro de que me maten. Lugano 1 y 2 de noche es tierra de nadie, otra vez. Gracias, Macri. Gracias también a Rodríguez Berreta. Tanto traspaso de la policía en vano. Bueno, volvía de la facu y me bajé del 141 en el mismo lugar de siempre: Soldado de la Frontera casi Roca. Escuché que de atrás venía una moto, del lado de Coto para los que conocen. El caballo de metal iba a una velocidad infernal. El jinete y su acompañante se dispusieron hacia mí. Anticipé la jugada: caminé unos metros por adentro del boulevard, como yendo hacia la mano contraria. Ruido más ruido: ¡ñum, ñum, ñum! Tuercen hacia la derecha, calle Racedo. Hacen cincuenta metros pero vuelven por la misma a contramano. Yo los sentí venir pero cuando miré, tenía a los dos cacos frente a mí. Se detuvieron menos de un segundo, casi en el momento en que iba a perderme en la curva de fondo de los monoblocks. Creí que el ladri de la parte de atrás iba a sacar un arma para dispararme una bala mortal al pecho. Sin embargo, convenció al chófer para seguir en su raid satánico. Me costó entender su media lengua de víbora pero intuí algo así como un "¡no puedo!" o semejante. A pesar del casco, creo saber quién es. A su vez, si es el personaje que imagino, me conoce bien. Es un pibe pesado, que ha matado dos o tres veces, que estuvo preso. Un tesoro de la "década ganada". Nos criamos en el mismo lugar, fuimos a la misma escuela, tuvimos la misma suerte. La diferencia es que mi superioridad moral me mantuvo lejos de la mala vida. No puedo escribir mucho. Fueron menos de diez segundos en los que podría haber resultado gravemente herido. Lo peor de todo es que luego de que los motochorros se fueran, empezaron a sonar fuerte los silbidos: es un código del barrio por el cual se comunican entre sí los pandilleros. Si estás adentro del "Uno y Dos" y sentís el "fi, fi, fi", es porque sos boleta, amigo. Te la van a dar. Cien metros más adelante, encaré para mi casa y volví a ver al Ghost Rider de la Comuna 8: estaba rodeado de ocho tumbas que te tumban y que te mandan a la tumba, machos malos que te cagan a palos, machos locos que te matan poco a poco. Suena raro pero no pasó nada pese a su evidente superioridad númerica en contraste a mi solitaria humanidad. Entiendo que me reconocieron o que supieron, por mi aspecto paupérrimo, que poca cosa podrían obtener de mí. Demasiadas palabras. Lo importante es darle gracias al Señor y a la Santa Virgen por estar vivo, siempre con fe, con esperanza, combatiendo al capital de los pibes que usan marca Nike. Les digo algo: ningún negrito me va a matar, ni en Buenos Aires ni en la Provincia de Santa Fe. Cuando me llegue la hora, será un árabe o un inglés el que me mande a ver a Jesús, mi amigazo. Humillante es que te mate uno de estos mequetrefes amparados por los Derechos Humanos, la izquierda, el kirchnerismo y la inoperancia del macrismo.


2) Quiero contar otro episodio de la maldita inseguridad en Lugano 1 y 2, en los tiempos del falso derechista de Macri: domingo por la noche, cerca de las 23 horas, volvía con un triste amigo bostero de la zona de Piedrabuena, bravo barrio de monoblocks pegado a Ciudad Oculta y otras villas peligrosas. Obviamente, íbamos a pie. Los colectivos no transitan por esas zonas en horas sin sol. Pasamos al ladito de la Inta, donde la otra vez se suicidó el chorrito cagón que había afanado un BMW en Flores, el mismo pibe en cuyo honor un "alto negro cumbiero" disparó al aire. Bueno, ingresamos por Soldado de la Frontera, cerca de la Comisaría 52. Sonó el temible "fi, fi, fi". El chiflido es siempre mala señal en "Uno y Dos". Miré hacia mi derecha y, en medio de las galerías y las columnas que sostienen las entradas de los edificios despintados, un pibe chorro pasó corriendo a toda velocidad y manoteó su lado derecho como si tuviera un arma. Varios prefectos bajaron de la camioneta pistola en mano y fueron tras él. Un poco lentos, bastante entraditos en carnes los amigos de Aquaman. No sé si luego pudieron aprehender al amigacho de Satán pero sí vi que rodearon un Fiat Palio negro. Comenzaron a requisar con linternas. Creo que el vehículo tenía pedido de captura. Fue todo muy rápido, muy raro.

3) Ah, les cuento el tercer y último hecho de inseguridad que he padecido en las últimas 24 horas, cuan si mi vida fuera una serie de acción. Tenía que levantarme a las siete de la mañana de este lunes que pasó para ir a trabajar. Como amo mi trabajo y me genera ansiedad y entusiasmo, estaba despierto desde las seis. No podía dormir. Intentaba y daba vueltas pero nada. Tampoco quería salir antes de la camita. Pero los idilios con la almohada duran menos que el amor de una novia: escuché tres disparos y oí sirenas de patrulleros. Me dirigí a la ventana lleno de curiosidad y vi móviles de Prefectura y Policía de la Ciudad y dos motitos de los aquamanes. No entendí bien qué pasó. Minutos después, vislumbré a los chacalazos de la ley bien de cerca porque fui a tomar el colectivo para empezar mi día. Por lo menos el quilombo se dio antes de que yo saliera. Sin embargo, como han podido leer en mi Muro de los Lamentos, a la noche habría de sufrir un percance mandado por Satán, mi enemigo eterno...


4) Si me toca un tiro, quiero que sea a la cabeza o al pecho. Me gustaría morir ahí, que se acabe todo y que Dios me reciba con misericordia del otro lado. Mi mayor temor es recibir un disparo en la espalda y quedar en silla de ruedas. Mi madre es enfermera de un hospital de rehabilitación, donde hay varios que terminaron postrados por armas de fuego, tanto ladrones heridos por la policía como víctimas de la inseguridad. No quiero terminar así yo, que tanto amo salir a correr y a caminar, que disfruto de cada paso que doy como si fuera un niño que recién se echa a andar el mundo.


5) Luego de haber leído todos los últimos posteos en los que hablo sobre tres hechos de inseguridad que padecí en las últimas 24 horas, deseo que puedan comprender más y mejor mi forma de ser: siempre fui consciente de la brevedad de la vida y del absurdo del mundo. Por eso mismo, y del mismo modo en que siempre lo hice, seguiré viviendo lleno de felicidad, sin límites burgueses ni moralina de fariseos. Creo que originalmente lo dijo Sandro, luego lo citó mi amigo Daniel Scioli: "Puedo perder la vida pero la vida no me la pierdo". Desconozco el autor de frase tan maravillosa. Lo importante es ese mensaje hermoso y vivo de emoción. Nunca me importó la opinión ajena: me cago en lo que dice mi familia y los que se dicen mis amigos. Me da igual ser la oveja negra. Yo voy a seguir diciendo todo lo que pienso, con la verdad para adelante. Quien quiera oír, que oiga. Si me gusta una chica que vi por ahí, lo voy a gritar a los cuatro vientos. Y si me explotan los huevos por una mujer que pasó por allá a lo lejos, también lo voy a lanzar al fuego del aire. Ahora sí, totalmente recargado y políticamente incorrecto hasta el final. Contra todo y contra todos. ¡Viva Perón carajo!

6) Siempre dije lo mismo con respecto al delito y a Lugano: inseguridad hay en todos lados, pero si vivís en un barrio bien, tipo Caballito, la policía saca a los chorros a los palazos o a los tiros y no aparecen por largo tiempo. Acá, en cambio, las cacos son vecinos tuyos, siempre van a estar. Incluso se van a reproducir. Es decir, sí; como dije al principio: "Inseguridad hay en todos lados", pero la diferencia entre zona y zona es enorme. Sin ir muy lejos, tengo tres vecinos o más que fueron muertos por los azules y unos cuantos que están guardados o que estuvieron en ese agujero donde se rompen los agujeros mutuamente. Hay varios asesinos y eh amigos de lo ajeno alrededor de este noble repulgue servidor de la civilización, que con fe, con esperanza, lucha contra la barbarie y el capital de los pibes Nike.

7) Ah, esa de asociar pobreza con delito conmigo no va, eh: crecí acá, en estos monoblocks de mierda, y jamás le zarpé nada a nadie ni anduve de pistolero fatal de los barrios. Y pasé hambre, dormí en la calle, me han rajado, pegado, insultado, maltratado y yo, un señorito inglés que siempre intentó trabajar y estudiar pese a la miseria del kirchnerismo, la desocupación, la precarización, la explotación y el maldito elitismo burgués de la UBA, una universidad para blancos de Palermo y Caballito. Yo me la banqué, viejo, porque tengo dos huevos de Pascua grandes como los de toro, bien llenos de leche. Fui a una de las universidades más prestigiosas del mundo y estudié una carrera hecha para boludxs que fueron a Francia y a Nueva York y que escriben todo así a lo posmo progre "todes" que toman Toddy pero no hacen petes por el heteropatriarcado del ojete. ¡Viva Perón carajo! ¡Aguante Daniel Scioli! Con más fe y esperanza que nunca. Dios me salvó anoche para que yo castigue con vara de hierro la herejía trosko-macrista, última inventiva de Satán contra la Argentina, nación que, al decir del gran Duhalde, "está condenada al éxito".

8) Los motochorros son el delivery de Satanás: te llevan una muerte violenta estés donde estés.

9) No me han podido bajar los motochorros de Santa Fe ni los de acá, esos del Conurmalo y zonas marginales de CABA. Amigachos enfierrados del mismo Satán. Ojalá tenga alguna vez la oportunidad de enfrentarlos en el uno contra uno, mano a mano a pelear hasta el final, hasta que salga el sol y la mañana se haga otra vez con sus señoritas bonitas alrededor. Juro ante Dios nuestro Señor que pelearé con valor hasta lo último, así la vida se me vaya en ello. Podré morir en combate pero no me iré sin llevarme conmigo al malhechor. Obvio que voy a ir al cielo por todo lo que me ha tocado sufrir en esta puta vida. Pero antes de encontrarme con Jesús, me aseguraré de depositar el alma de mi enemigo en el infierno, donde será el llanto y el crujir de dientes. Nah, soy buenito. Lo voy a dejar un día nomás que se cocine un poquito (no olviden que, según la Biblia, un día para Dios son como mil años y mil años, como un día; fíjense en 2 Pedro 3:8). Luego lo voy a ir a buscar. Yo soy un buen tipo. Soy un amigazo de Cristo, que vive y reina junto al Padre en la Unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos, amén.


10) Dicen que la tercera es la vencida. Tres hechos policiales en las últimas 24 horas y sigo vivo. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. A mí me tiran tiros, puñaladas, trompadas, patadas y me vuelvo más fuerte. Ahora, si una chica linda me tira la goma, quedo todo débil tirado por ahí luego de casi cinco años sin sexo. Una cosa de locos, che. ¡Qué lo tiró!

11) Me cuesta dormir a sabiendas de que estoy vivo de milagro. Siento todo esto como un tiempo extra. La ansiedad ha tomado mi cuerpo, mi cabeza, mi corazón. Me siento más vivo que nunca. Creo que recurriré al ansiolítico natural que se aplica con un masaje (?)

12) Lo que no te mata te deja en silla de ruedas.


13) El fracaso estrepitoso e indudable del kirchnerismo y de su fase superior, el macrismo, se ve reflejado en los rostros pardos de los "¡eh amigo, ¿no tene' una moneda?" Esos son hijos bobos de la "década ganada". Hablando con más seriedad, esos bolsones de pobreza estructural jamás fueron debidamente abordados. El Estado, si interviene, lo hace en forma de policía. Ahí no hubo inclusión, empleo, educación ni nada. Son animales montados en zapatillas Nike. Por culpa de ese cuadro lamentable que se ve en todas las ciudades de la Argentina, se trate de Mar del Plata, Buenos Aires, Rosario, Rafaela o Córdoba, es que ganó Macri, que tampoco va a hacer mucho al respecto. Téngase presente.

14) No estoy a favor del servicio militar obligatorio. Me permito una falacia de autoridad: ya lo desestimó Aldo Rico, que algo sabe del tema Ejército. Creo que nuestras vapuleadas Fuerzas Armadas no están para devenir en reformatorios o colegios pupilos tardíos. Me gustaría que tengamos gente de armas profesional, instruida, bien formada y mejor remunerada. Todos estos puntos no obstan para que desarrolle la siguiente reflexión: si muchos piden el regreso de la colimba es porque todas las instituciones de la Argentina han fracasado: familia, barrio, Iglesia, escuela, clubes, sindicatos, empresas, partidos políticos, ong's, universidades. Piensen por qué hay tanta desesperación que se busca cualquier cosa para contener a la juventud. ¿Qué propondría yo? Un pacto social serio que nos incluya a todos en actos y no en chamuyos. Algo así como por ejemplo: "Usted, señor sindicalista, no quiera lucrar con los nuevos afiliados. Quédese con lo que ya tiene que no le haré causa alguna. Pero deje de robar por dos años así el país se desarrolla un poquito". Acto seguido, en la misma mesa de negociaciones, "y usted, Don Empresaurio, tenga a bien dar un poquito de trabajo que yo le garantizo que no gravaré con impuestos a los nuevos que tome, lo eximiré de aportes patronales. No le pido que les dé laburos fatales a los pibes. Deles aunque sea cuatro horitas por día como para que hagan algo." En esa charla multisectorial, dice el Presidente de turno: "Y nosotros, políticos, hace más de doscientos años que robamos. Robemos, pero un poco menos, así somos como los Estados Unidos o algún otro país mafioso pero bien puesto". Y para la Iglesia, lo siguiente: "Ustedes dicen defender el mensaje del Evangelio pero las parroquias parecen asociaciones ilícitas. Den un poquito más a los demás y exijan un poquito menos y van a ver cómo Dios os dará todo por añadidura".