Respeten sus progreleyes y no sean contradictorios censurandome.

El Congreso no promulgará ninguna ley con respecto a establecer una religión, ni prohibirá el libre ejercicio de la misma, ni coartará la libertad de expresión ni de la prensa; ni el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y de pedirle al Gobierno resarcimiento por injusticias.
(Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU., ratificada el 15 de diciembre de 1791.)



Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 en Paris.



- 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o comunicar informaciones o ideas sin que pueda haber ingerencias de autoridades públicas y sin consideración de fronteras.

-2. Se respetan la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo.

(Artículo II - 71; Título II concerniente a Libertades del Tratado para el que se establecia una Constitución Europea)

sábado, 26 de julio de 2014

Las nadas

    








       Sentir y hacerlas sentir. Lo puedo decir porque no hay nadie y nadie habrá, nadie. Es tiempo de delirar, de quitar y desquitar (y también, de desquitarse) Ni que hubiera algo más (nunca lo hubo, nunca lo habrá). No, esto es un desastre pero va, va solito. No se puede hacer nada bien. Tampoco hay mal en esto. Es cosa de que fluya, liviano como el aire y más también. ¡Tantas nadas tengo envueltas en esos silencios eternos! No sé cómo mierda decirlo. Es complicado. Podría ser peor. Pero es lo que es. Siempre juego a la misma porquería. Y sí, prefiero matarme yo antes de que me mate otro (bueno, aclaro que me refiero al concepto que tengo de mí mismo, no a mi persona física, no señora). No hay ordenes.

         ¿Se puede forzar la realidad? ¿Se puede cambiar todo? Es tiempo de ser un inadaptado, es tiempo de mentir un poco para decir una verdad más grande todavía. Lo estoy viendo. Lo oigo. Es impresionante. Lo único que quiero hacer es escribir de manera "rara". ¿Podría hacer otra cosa con mi taza de te arriba de la mesa? Nada por hacer, nada para creer. Solo deshacer el papel que me impusieron algunos. Es la necesidad de correr bien fuerte y dejarlos atrás, que no me vean más, no más. Bien lejos, de muy lejos (sí, de muy lejos). Solo para perder el sentido del tiempo, para que la cabeza me lata y me explote. Quiero que me revienten las venas en el cráneo. No quiero entender. Quiero perderme frente al río. Quedar ciego por un instante de euforia. Gritar como un loco. Nadar en el agua helada. Tal vez un poco de temor, solo un poco. Lo suficiente como para que todo tiemble. Son maneras de perderse de esta vigilia tortuosa, este castigo de horas solitarias y fatigosas. Nada, nada, nada.

       ¿Hay razón para no meterse en la niebla y desaparecer de una vez por todas? Es insoportable tanta claridad, tanta conciencia, tanto todo. Sería lindo silenciarse en un viaje rápido y lleno de paisajes multicolores. Quedarse ahí. Donde todo es lindo, verde y saludable. No hablar con nadie. Todo es problema. Todos se enojan. Hay que irse. Encerrarse allá afuera. Buscar la tormenta. Ahogarse ahí. Morirse de frío. Quedar exhausto. Amanecer en el lecho de una médica hermosa y prenderse a sus tetas como si fuera lo último del mundo. Y luego matar a un policía y rematarlo mil veces para que no te mate de nuevo. No hay nada que valga la pena. Solo evitar que te maten a trompadas delante de esas putas que se rieron siempre de vos. El mundo quiere matarte. Miente cuando dice lo contrario. No existen los paranoicos sino los hombres precavidos.

        ¿Cuál será el límite de aquellos que dicen no tenerlos? Todo superficial, todo discurso. Esos pequeñoburgueses tienen más escándalos que una monja anciana. Todo les hace mal, todo los afecta. Son caca. Me río de ellos. Los quiero fuera de mi vista. Por eso miro para otro lado. Cuando los miro a los ojos es para que sepan que no les tengo miedo, por el contrario. Podría asustarlos con solo encarar hacia donde ellos están. Bazofias. Copias de la copia. Mentiras de la mentira. No van. No son ("son no"). No. No.

         ¿Qué haría yo? Golpearía a esos malditos periodistas y me haría golpear por ellos. Me metería en una trifulca de golpes que vayan y vengan sin cesar. Un mar de trompadas asesinas. Y perdería la noción de mis actos dando y recibiendo; mordiendo, pateando y clavándole los dedos en los ojos a esos malditos pendejos de la brigada. Son todos unos putos policías, son todos vigilantes. Ojalá se pudran todos ellos entre mis puños. Los quiero convertidos en polvo. Son nada. Los detesto. Basuras del infierno que todo quieren saber, que todo quieren preguntar. Son mis enemigos naturales. Esos hijos de puta que copiarán y pegarán estas palabras para destruirme. Ojalá pudiera pelear con ellos bajo la lluvia. Ojalá pudiera esconderme en un camión lleno de mierda y aparecer en medio de la noche para destriparlos como pobres animalitos. Y ojalá ellos a su vez pudieran golpearme entre varios para que yo en mi galope tome fuerzas y dé rienda suelta a todo mi poder ofensivo. Arrancaría embistiendo como una fiera. Arrollando esas putas amarguras. Arremetiendo contra esa chusma de burgueses jacobinos delante de sus mujeres. No me dejaría frenar por su pensamiento izquierdista. Simplemente, correría bien fuerte contra esa pared humana y me desintegraría como una bomba al llegar. Rompería todo con mi velocidad. Luego, volvería a dar y así sucesivamente hasta que no quede ninguno. En los montones son pocos los que pegan. Y a esos hay que pegarles. Luego hay que perseguir a los agitadores para matarlos por haber provocado la pelea: hay que tirarlos al piso y hacerles sentir miedo. Bah, los perdonaría solo para que se sientan humillados delante de las putas de sus novias. Y después dejaría salir bien fuerte otro grito de guerra. Y tomaría sangre de los heridos y mostraría los dientes rojos para asustar a las señoras menopaúsicas. Acto seguido, me trenzaría con los patrulleros: me arrojaría sobre ellos como una flecha prendida fuego. E intercambiaría mandobles con los oficiales hasta que alguno muera. Sería como un japonés en plena guerra. Todo locura, todo muerte, todo pasión. Lo único que tengo es mi libertad para escapar de esos idiotas y decirles que los aborrezco. Lo mismo que a ese tal Don Carlos Fernando Goyo: ese tiene que saber que yo me como a su mujer y él nada, nada, puede ya hacer...

      Dejo un espacio. Arranco de nuevo. Escribo para mí. Sé que del otro lado hay algunos malditos comunistas y algunos malditos federales que están buscando destruirme. Y sí, "tengo derecho a guardar silencio" y "todo lo que diga podrá ser utilizado en mi contra en la Corte". Pero no me importa. El Gobierno sabe de qué se trata. ¡Es una conspiración! ¡Esos malditos bastardos! Ojalá pudiera pisarlos. Y sepan ellos que tengo a la serpiente bien agarrada. Lo que pasa es que quieren que diga cualquier cosilla que pueda incriminarme. ¿Y si yo dijera que soy culpable? No me importa nada. Yo no iré a prisión. Conozco mis derechos. Soy inocente de verdad. Pero prefiero decir lo contrario solo para confundirlos. ¿Qué pude haber hecho? ¿Decir que hay satélites espiándonos? ¿Decir que drogan a la población y que la anestesian por la noche? Nada de nada. Todo está bien. Eso mismo suspira un idiota en el oído de la puta de tu esposa...

        ¿Hay algo más para decir? Creo que no.

         Bueno, tal vez podría decir mucho más. Quiero sincerarme un poco y frenarme ahora que largué todo el aire que tenía. Estoy con la reserva. Tengo que llegar. Estoy a varios kilómetros. No puedo quedarme a mitad de camino. Ya salí con la pelota hasta la mitad de la cancha y pude eludir a varios. Pero no puedo dejar que me hagan un gol patético desde la mitad. Regreso. De a poco. Porque no quiero mostrar desesperación ni arrepentimiento de nada. En el fondo, me río de todo. Estoy orgulloso. Soy un soberbio de mierda. No me importa nada. Quedé solo. Me dejaron ser. Y no pude ser otra cosa. Quise, intenté. No pude. Saqué a la bestia. Estoy así. Estoy. Y decía que hay algo que quiero que todos sepan. Necesito humillarme de verdad para que vean que aún guardo esa humildad típicamente católica de la cual hago ostentación: digo, me gustaría poder soñar todas las noches. E irme a dormir feliz. Creo que me siento bien solo cuando contemplo las cosas con mucha calma, con mucho detenimiento. Pero siempre me voy a dormir frustrado y abombado. Espero acontecimientos mágicos, milagros. Y ahí me doy cuenta de que el cristianismo es la peor forma de ateísmo que hay, negación sin negación. Razón pura. No aparece nada. Solo sufrir debajo de la cruz. Todo dolor y valles de lágrimas. Y festejo que mi religión no mienta la realidad del mundo. Dice la verdad la Iglesia. Por eso la odian tanto. Pero yo voy a tomar la chicana y voy a buscar todas las colectoras habidas y por haber, siempre por colectora. Me voy a acostar con las mujeres de los ricos y voy a tirar sus joyas a los pobres. Más tarde, dejaré a todas esas puercas inmundas e iré a revolcarme con otras de su clase. Y ellas se la pasarán llorando por mí y no podrán alcanzarme jamás. Y ahí estaré yo, más solo que nunca pero pleno por la leche de esas tetas hermosas de vacas adineradas. Vida de lujo. Pero lujo de lujuria, porque el oro será del Pueblo...

         ¿Cómo creer cuando nunca creyeron en mí? Creo porque creo. Creo. Y creo que voy a seguir creyendo mientras crea que pueda creer. Y crearé una escuela de la verdad como no se vio nunca antes. Porque esos idiotas ilusos que creen en el amor lo hacen porque no les tocó ver la miseria de cerca. ¿Piensan que su novia los hubiera querido si les habría tocado ser indigentes? ¡Qué idiotas! ¡Por Dios! ¿Por qué nadie dijo estas verdades que digo yo? El amor no existe. Es un mentira universal para perpetuar el status quo, para asegurarse la reproducción de las desigualdades sociales. La mujer goza pensando en cómo el pobre se muere de hambre junto a su concubina y sus innumerables vástagos. Es así. Decir otra cosa es faltar a la realidad. ¿En qué mundo vive aquel que me contradice? ¿O usted me dice que si se queda sin nada su "peor es nada" lo seguiría hasta dormir bajo un puente? No me joda.

           Nacemos todos desnudos. Sin nada. La realidad del mundo es que caminamos por el desierto bajo el sol. Bueno, otros van por el bosque en medio de la nieve. Pero siempre es la nada. La vida es una mierda. O eso es lo que aparenta en los días malos. ¿Alguna vez caminaron solos en la ciudad y sin dinero en los bolsillos un día de mucho calor o mucho frío? ¿Sintieron sed, hambre? ¿Les tocó marchar con el viento en contra y con la noche amenazante? Creo que no. Aquellos que pasaron estas experiencias metafísicas pueden entenderme. Hay un momento del cuerpo extenuado en el cual se produce la liberación del alma: se liberan todos los pensamientos. Vagan en el éter. No hay más nada. Solo un cementerio a espaldas. Nada. Es una sensación muy extraña, muy decadente. Pero a su vez transmite una vitalidad increíble. Es no sentir como propias las mentiras que nos rodean. Es nacer a una nueva vida, a un nuevo yo. Es renacer en medio del dolor, las cenizas, el silencio y la soledad. Es algo indescriptible. Es querer buscar nuevos horizontes en medio de las calles que nos son propias. Increíble. ¿Se pueden imaginar caminar una vía cualquiera anhelando un universo paralelo o una aparición súbita en Tokio o Moscú? Ese es el peregrinaje del pobre, del que lo vuelven apátrida a fuerza de hambre y de palazos. Es lo que nos queda. Es nada. No puede ser de otra forma. No se puede echar arraigo en un lugar que te excluye todos los días. En ciertos momentos el nacionalismo no es más que el Síndrome de Estocolmo manifestado en las masas...

             ¿Y cómo desarrollar pensamientos tan oscuros en tan poco tiempo? Imaginen que dejan a un individuo así, librado a sí mismo. El tipo solamente pensará en defenderse de un entorno que le es hostil. A su vez, los "comunes" lo perseguirán como una amenaza, como un peligro para la sociedad, e intentarán sacrificarlo a la vista de todos. ¡Pobre negro! Siento pena por él. Y más sabiendo que ese negro soy yo. Como les dije antes, me gustaría soñar todas las noches e irme a dormir más tranquilo. Siempre me acuesto de madrugada. Con angustias e incertidumbres por el mañana. Y son temores más existenciales y afectivos que materiales. Pienso mucho. La soledad me está volviendo loco. Y es un círculo vicioso porque esta locura no me deja relacionarme con la gente como yo quiero. Me gustaría poder ser un poco más hipócrita, saber fingir un poco más. Soy demasiado sincero y por eso me mato todo el tiempo. Qué sé yo. Me encantaría ser como el cazador que se esconde, se camufla y ataca cuando es el momento oportuno. Digo, parecer un ingenuo más. Una ovejita del rebaño, un robot de la oficina. Pero ya sé todo. Y ellas lo presienten. Las hembras se dan cuenta de que no pueden engañarme con actuaciones baratas. Mi mirada penetra hasta el fondo de sus almas. Y el lenguaje les falta a las pobres zorras. No pueden expresar nada. Bah, quizás puedan y no quieran porque no son sinceras. Son algo así como rameras.

           Llevar la vista oscura. Escuchar el susurro con el corazón cansado. Poco a poco uno se va a apagando en esa desesperante monotonía de sonreír pese al mal tiempo. Lentamente todo se transforma alrededor. Hace frío y nada brilla bajo el cielo. El tiempo se está acabando. La renovación no viene nunca. Las estructuras no se rompen. Parece que no se puede evadir esto. Como si fuera una necesidad impuesta por una fuerza superior. ¿Una prueba o un castigo de Dios? El mareo me tiene harto. Por momentos quisiera frenarme en vos y tenerte ahí, verte y recibir seguridad de tu parte. Pero si te pido eso, me vas a decir que me vaya a la Comisaría si es que pretendo sentirme seguro. Entonces, visto y considerando que no hay nada, puedo decir que ya no puedo decir más. Pura boludez, puro juego de palabras. Mierda.

jueves, 17 de julio de 2014

Valor (24/06/07)



Con un valor más que heroico
protagonizo mi dura existencia:
mi existir se torna tan estoico
por toda mi tenaz resistencia.

Muy pecadora aquella gente
que por la riqueza se vende
Yo estoy con el intransigente,
el que no dice "depende".

Depende solo de él
ser el que quiere ser.
Depende de aquél
animarse a fe creer.

¡Oh gloria de Tierra Santa,
tierra de guerreros valientes
cuya noble historia canta
el ir frente siempre, siempre.

Recuerdo aquellos creyentes
que perdieron todo contra el Islam,
enemigos de las serpientes,
enemigos del yugo musulmán.

No me hablen de "la era de la razón,"
por mis venas, sangre de los cruzados,
nobleza, valentía y un gran corazón
resucitan hoy los combates librados.

Levantemos las espadas
con orgullo y con honor:
vayamos  a las cruzadas
en el nombre del Señor.

Justicia (24/06/2007)

     


Un nuevo justiciero,
un defensor de pobres:
eso es  lo que quiero,
salvador de hombres.

Anhelo un justiciero
cuya ley sea la piedad,
lo único que quiero
es paz, paz y equidad.

Dios quiera que lo injusto
no sea nuestra ley.
Dios nos salve del astuto
que se cree el Rey.

La verdadera justicia
nos traerá progreso.
El falso progreso
trae con él injustica.

Nunca hay que olvidarse
de perdonar a los demás:
y nunca más perdonarse
el olvidarse de los demás.

Aquel que se olvida de los vanos
para atender el desesperado clamor
de todos los pobrecitos hermanos,
ese conoce el verdadero amor.

Verdadera justicia
hace aquel que no es amigo
de Astuta Malicia
sino que amigo del enemigo.

miércoles, 16 de julio de 2014

Dueña de mi deseo (poema escrito en el verano del 2008)




La mano que te escribe
en mi imaginación
fugaz se desinhibe
por viva atracción.

En tu cuello respiro
y como un atleta
yo transpiro
al borde de la meta.

Se me hace agua la boca
al pensar en tu lengua:
tu cuerpo me provoca
cuan rápida yegua.

Tu mirar es una flecha
y eso es un hecho
pues en unión estrecha
me clava a tu pecho

Clara es su mirada
que en mi fantasía
es muy admirada
como en mi poesía

Envidio a quienes te vieron
como Dios te trajo al mundo:
ellos sí que tuvieron
un placer muy profundo.

En mi deseo me consumo
y al mirarte
quisiera hacerme al humo
y atraparte.

Perdón pero la pasión
pero la pasión me hace así de malo:
es mi gran obsesión
que seas mi regalo.

Soledad de invierno

      



   Sábado por la noche cuando escribo esto. No sé qué fecha dirá el pie de la página pero puede que esté mal la configuración. Cosas de la época virtual. Sonrisas digitales y coqueteos sensuales que no terminan en nada. Todo por mí, todo por nada. En este estado de revisar, de recordar, de ser solo frente al mundo, no me queda otra que indagar en mis viejos escritos la respuesta para el presente. ¿Estoy mejor o peor que antes? Definitivamente, estoy mucho mejor. Ahora por lo menos tengo un ingreso. Trabajo por mi cuenta. No gano mucho pero bueno, peor es nada. A continuación voy a compartir un texto cuyo título es "Desempleado" y data del 8 de julio del año 2010.

  Hace pocos días me llegó la triste noticia: ahora soy un desocupado más. Para colmo de males, yo vivo solo y la indemnización que me dieron apenas alcanza para cubrir unos meses de modesta subsistencia y alquiler. Se puede decir que estoy en la calle. Me echaron por mi mal carácter pero gracias a Dios no consignaron eso en el telegrama. Me pagaron hasta la última moneda y chau. Recuerdo que uno de los dueños de la estación de servicio - son cuatro hermanos más los padres - me dijo que ese puesto no era para mí por ser muy estresante. "Vos no podés estar con tanta gente: te volvés loco y tenés razón". El hombre que me dijo esto siempre me defendió pero sus hermanos se hartaron de mí. Otra cosa que me dijo el comprensivo millonario es que yo estoy para hacer otras cosas. "El día que te vayas de acá te va a ir muy bien y ya te vas a acordar de mí". Lo cierto es que tengo 21 años y todavía no consigo despegar mediante un trabajo estable que me dé el envión necesario para ser feliz.


   Si fuera por mí me iría a trabajar a USA pero no tengo papeles. Y en Europa la situación es malísima y tampoco tengo documentación. La última alternativa que tenía era Brasil pero una amiga de San Pablo me dijo que no era muy conveniente. Ahora estoy en Buenos Aires buscando algo mejor para mi vida...

  Hace una semana que estoy así y ya no puedo más. Me gustaría volver a trabajar y más si es en algo que medianamente me guste. En momentos como este me arrepiento de haber hecho el secundario: dos años limpiando vidrios y baños en estaciones de servicio a cambio de nada. Cero propina, sueldo de mierda y amores imposibles...

  No quiero caer en un misticismo mestizo y desesperado pero creo que por una vez en la vida Dios me va a ayudar. Y no voy a hacer cola frente a la iglesia de San Cayetano durante una semana pues en ese lapso de tiempo puedo empapelar la ciudad con mi currículum...

viernes, 11 de julio de 2014

Sueños locos XXVI (Los Federales)

  





       El viento acosaba a las tristes paredes del lugar. Una postal más en una tarde invernal que todos recordarían. Cosas de la vida que mueren en las calles del olvido comentado por todos los comensales (todo vuelve aunque ahora pretenda construirse un silencio universal sobre los hechos que consignaré a continuación).

      La palabra "cosa" es tachada de vaga, imprecisa y carente de significado. Tal vez si dijera "cosas" estarían filosofando en las grandes ligas de los charlatanes y embaucadores alemanes. Yo solamente digo que de aquellas situaciones que se presentan en mi mente en forma de recuerdos, voy a transcribir la que me parece más significativa.

       Recuerdo un lugar al Sur pero no muy lejos de la Capital (creo que llegué con un ramal del Ferrocarril Roca). Campo, verde, algunas plazas y calles tramposas. Así era el paisaje que visité en un viaje de ida. ¿Cómo explicar que cortando la manzana en diagonal con la vista alcancé a percibir a esos hombres que venían por mí?

        Los locos que me seguían eran más verdes que los del Ejército y la Gendarmería juntos. Tal vez eran el rejunte de ambas fuerzas. Sólo puedo decir que me siguieron por Glew, Guernica, Alejandro Korn, Cañuelas, Tristeza y Soledad y algún lugar más que no alcanzó a recordar. No sé qué estaba haciendo ahí. Sólo recuerdo que escapaba de los vigilantes yendo en círculos o volviendo a la escena del crimen. Me pierdo en aquella geografía suburbana, lejana. Encuentro como explicación que todo da igual: hasta pisé La Matanza en mi agónica huida.

        Sabía muy bien que no podría salirme con la mía. Debía pagar mi crimen con la vida si fuera necesario. Ellos conocían lo que hacían en ese teatro de operaciones: buscar y destruir. Una hippie me dijo en la sucesión de imágenes finales "conoces tus derechos". Yo adivinaba mi final. El jaque mate se avecinaba. Mi intención fue morir de pie aunque más no sea prolongando la huida hasta el abatimiento total de mis fuerzas físicas y mentales.

        Era más que seguro que me iban a reconocer: hombre blanco, pelo largo, ojos miel con verde, tez sonrosada y semblante de joven despreocupado hacen a una descripción más que perfecta e inequívoca en un entorno de hombrecillos marrones y masificados por sus gorritas gringas tejidas en China. A esto hay que agregarle que llevaba puesto un perfume importado poco común entre los moradores de la zona. Con suerte podía desarreglarme un poco pero ya era tarde para volver a nacer o ser otro ser.
      
     Ya dije al principio que el viento acosaba a las tristes paredes del lugar: la estación de micros daba señales claras de que iba a morir junto a mí. Se caía todo como un castillo de naipes soplado por un negro saxofonista. Moría. Estaba escondido en el baño simulando ser un pasajero en emergencia intestinal.

      En esa secuencia de adrenalina pura, el Alférez are la puerta y ve que no estaba haciendo nada inherente al inodoro. Comienza a sospechar y a mirarme fijo a los ojos. Lo secundaban dos cabos de tez trigueña y ojos pardos como la noche misma envuelta en sus misterios provincianos...

- ¿Qué está haciendo usted ahí? - Preguntó el Oficial.
- Ya me estaba yendo. Pasa que el viaje es largo y...-
- ¿Quiere ver si puede alivianar equipaje antes de la partida?-
- Sí, aunque tenga los pantalones puestos... -
- Esto se llama "especulación de un cagador". - bromeó uno de los milicos.

       Entre risas, risas y más risas, me ruboricé y me hice el desentendido para salir del trance fatal. Un fugitivo de las Fuerzas Federales no puede perder el tiempo bromeando con sus verdugos. Zafé. No se dieron cuenta de que yo era yo. Y yo sabía que debía huir antes del atardecer pues ellos habrían de buscarme por cielo, mar y tierra con perros y helicópteros. Más si pasaban las horas y yo no me entregaban a sus afilados machetes.

       Entre un chiste y otro, me tomé el micro a Retiro pero me bajé en Leandro Alem y Corrientes. Era consciente de que nunca iba a estar fuera de la jurisdicción de las Fuerzas Federales y sus comandos adiestrados para matar sin piedad. Aunque parezca mentira, llegué hasta La Plata en mi huida desesperada (el 129 me lo tomé ahí). Entre corridas maratónicas y pedaleadas fantasmales logré esquivar los controles mentados para detenerme. Ya en mi ciudad natal de Buenos Aires temía por Prefectura pero los navales estaban bien adentro de Puerto Madero. Gracias a Dios conseguí tomar el colectivo que me dejó en casa (allí escribí este cuento).

       A pesar de que mi rostro fue dibujado por expertos, la reproducción fue inexacta. El identikit no iguala la magia de una fotografía, que jamás llegaron a tomarme. Para completar la fuga idealizada, evité usar la tarjeta magnética para abonar los pasajes de los trenes, colectivos y micros que tomé (la bicicleta me fue prestada por la novia de un amigo que vive en Monte Grande. Como la bici era plegable, me la llevé en mi mochila). Siempre pagué en efectivo para que los servicios de inteligencia criminal no puedan encontrarme. Impunidad total para este prófugo que escribe su diversión.

        ¿Qué hice? ¿Maté? No. ¿Robé? No. ¿Violé? No. Solamente le dije un piropo a una mujercita guerrera que resultó ser la hembra de un jefe lleno de estrellas, soles, planetas y constelaciones. Cuando pasé cerca de ella le dije "hagamos el amor y no la guerra". Salieron a correrme pero los ladronzuelos de Villa Lugano aprovecharon la situación para llevar a acabo sus fechorías. Los de verde volvieron al trabajo correspondiente y me dieron ventaja. De todas maneras, cuando desistieron de atraparme porque le reventaban los teléfonos con denuncias de hechos grosos, me advirtieron que me fuera muy lejos porque iban a buscarme por todos lados. Luego me enteré por boca de unos de ellos de que el capo del escuadrón, el que se sintió mal porque le dije algo a su tajo, pedía mi cabeza pero sus hombres demoraron la ejecución de la orden so pretexto de que estaban ocurriendo bardos más heavies (la leyenda urbana diría que se demoraron en ir tras de mí porque los subalternos despreciaban a su superior. Supuestamente, era un acosador de las jovencitas recién incorporadas a la Fuerza. O sea, el tipo me la tenía jurada por una frasecita pero él hacía cosas mucho peores, era un guaso consumado, un bandido sin igual en lo sexual).

          ¿Ya ven por qué las mujeres no pueden estar en la milicia?

La violencia de género no existe...

      







  Hoy quiero hacer una denuncia que ya anticipé en este escrito de culto: http://surferpunks.blogspot.com.ar/2013/06/la-mentira-del-acoso-en-las-mujeres.htmlla "violencia de género no existe". La violencia no tiene "identidad sexual": es condenable cualquier clase de agresión sin importar si es de un hombre hacia una mujer o al revés. Detrás de esta categoría del  Marxismo Cultural, está la "ideología de género", esa que dice que una cosa es el sexo biológico y  otra es la elección de cada uno respecto a su sexualidad, algo así como que ser heterosexual u  homosexual es "una construcción cultural". Desde ya, la gente de España, de la Argentina y del mundo  entero saben de la cantidad de falsas denuncias que hay de mujeres despechadas que buscan destruir a sus novios y maridos. Y a eso hay que agregarle los malditos medios de comunicación, que mienten y mienten sin cesar. Me comentó un amigo español en el escrito ya citado: <<La "violencia de género" no existe. Es un concepto inventado por ciertas feministas en el mundo de la universidad. Además, es un invento plenamente anglosajón, Gender Studies, porque en lengua española género no  tiene todos los sentidos que en inglés tiene gender pero que, por efecto del colonialismo cultural que sufrimos, y que estos marxistas culturales promueven, ha sido aceptado así sin más.

    El problema de fondo es haberle dado a la mujer una credibilidad y una firmeza de juicio de la que, como ente femenino que es, sometido a la tiranía de las emociones, carece. Una mujer juez, por ejemplo, es una contradicción en sus propios términos.>>

        
    Decía que detrás de la "ideología de género" está el aborto, el lobby LGTB, la legalización de las drogas y todas las banderas satánicas levantadas por la izquierda, que está al servicio de la Masonería y del capital financiero internacional. Se sabe que las femiputas pidieron durante décadas por la "inclusión" de la mujer en el mundo del trabajo pero esto en realidad benefició al Stablishment ya que creció considerablemente la mano de obra barata, "el ejército de reserva" según Marx, dios de los ateos comunistas. Más: la mujer antes era madre, reina y diosa del hogar y hoy es una triste esclava en medio de la ciudad: esclava de los capitalistas, de los patrones, de la industria, de los horarios y de sus propios vicios. Alcohol, cigarrillos, sedentarismo, locura y muerte hacen a la "liberación femenina". Yo hablaría más bien de una "liberación animal" de los bajos instintos pero ese es otro temita. Lo que no se puede perder de vista es que el victimismo es el discurso que hace realidad el "divide y reinarás": negros contra blancos, judíos contra cristianos y mujeres contra hombres. Es la reedición de la lucha de clases, del antagonismo marxista, pero con nuevos actores. Hoy no tiene mucho sentido hablar de proletariado en un Occidente post-industrial, un Occidente que se dedica a los servicios y que abre sus fábricas en China e India para abaratar costos. Sin ir más lejos, una persona de clase media baja urbana de este siglo vive mejor que un aristócrata de hace 150 años. Cambió todo. Pero la Revolución, es decir, la sublevación de los ángeles de Lucifer contra el mismísimo Jesucristo, necesita motivos para que haya odios y rencillas entre los seres. Hoy en día el clasismo no tiene casi razón de ser. La internet, la escuela pública y la TV nos igualó a todos para abajo. El racismo es otra ideología moderna que quedó obsoleta. Eso sí, nunca faltan los negros y mestizos que abominan de los blancos y, a pesar de su xenofobia, no sufren penalización alguna. Decía, ahora las izquierdas necesitan hablan de "géneros" y "sexualidades" como para tener algo con qué robar. No pueden declararse muertas todas esas doctrinas inmorales. Ahora no se escucha más el "proletarios del mundo, únanse". Es: "Mujeres de todo el mundo, unidas contra el patriarcado". ¿Existe el patriarcado? Claro que no.

 En el texto que cité en el primer párrafo me dediqué a hablar de la demonización del hombre por parte de la mujer. Parece que no podemos mirarle la cola o los pechos a una señorita sin sufrir una amenaza de denuncia por "acoso". La naturaleza humana está inclinada para el lado de Eros. Decir lo contrario es una grave error desde el punto de vista moral, filosófico y antropológico. Aunque no es mi intención detenerme en la problemática falsa del "acoso callejero". Quiero ir más allá: hay una campaña de los partidos de izquierda y los medios de comunicación de todo el mundo para destruir las familias con abortos, homosexualidad obligatoria, drogas, eutanasia, ateísmo, borracheras, locura y guerras intestinas. Ellas dicen que nosotros las "cosificamos", que las vemos como objetos, pero son ellas las que hacen de sus bellos cuerpos inmundas y oxidadas tijeras sin filo, que yacen inertes en otras iguales a ellas. ¿Las lesbianas no "cosifican" a la mujer con su diversión? Ya sé que me dirán "retrógrado" pero me cago en ese mote: ¿acaso el progreso de la humanidad, culto siniestro por cierto, estriba en que los hombres se dejen penetrar en el ano? ¿La contranatura equivale al avance de la cultura, las ciencias, las artes y el conocimiento en general? Si es así, entonces hay que decir que los gays son grandes eruditos. ¿O no? Ya veo que me van a tirar "facho", "cavernícola" y otras pero yo prefiero ser un troglodita y no una trolita que entrega la colita. Pero sigo. Me estoy entreteniendo demasiado con esto...


  ¿Hay realmente "violencia de género"? No. Claro que no. Es más, hasta se podría decir que son más los casos de mujeres que agreden a hombres y no al revés. Pasa que por pudor, por una "cuestión cultural", como gustan de decir los zurdos, los varones no suelen denunciar las locuras de sus damitas. El hembrismo jamás condenado por nadie. Mucho se habla de machismos pero nada de hembrismos. Pero no pasa nada, acá estoy yo para decir la verdad. Soy el macho argentino y mi función es predicar contra la iniquidad. Otra: las esposas matan a sus señores mediante lento envenenamiento a través de los años. Pasa que los tipos son tan idiotas que cuando se enojan mandan todo al demonio y se propasan. El sexo femenino es sutil e inteligente. Asesina de a poco. Las féminas asesinan pero no con saña. Suelen ser maestras en el arte del engaño, en la venganza lenta y silenciosa. Y de más está decir que las más son infieles, traiciones, hipócritas y ventajeras cuando no trepadoras, frívolas, veletas, materialistas y sádicas.

    Como soy un comando antimatriarcado, y como estoy altamente entrenado para combatir cultural y moralmente a estas zorras en todo tiempo y lugar, subo un comentario que una vez una femiputa me escribió en una nota de Klarín que, dicho sea de paso, tiene el enlace en azul para que copien y peguen en su buscador (no sé si funciona directamente con un click pero bueno, lo importante es que pueden corroborar que existió alguna vez una puta mendocina que fue a bailar y dejó que sus hijos se mueran en un incendio). Fíjense lo que me puso la gorda tortillera hija de Satanás, maestra ella de la maldad y de todas las malas artes habidas bajo el cielo...

http://www.clarin.com/sociedad/Mato-mujer-iba-salir-noche_0_994100847.htm                            


Alan Argento: Y vos pedazo de gil , cruza de australopithecus y mandril, andá a comprarte un elongador peneano y conseguí un poco de testosterona de alguna mujer(que seguro tiene infinitamente mas que vos), antes de venir a opinar aquí. Cuando tengas tu ego y tu p*ja manicera en condiciones recién vení a hablar con la gente normal.Te crees muy macho, hablando así de las mujeres, pero tus líneas no hacen más que desnudar tu patética condición: el de macho omega, el macho débil de la manada del que abusan los machos dominantes y al que las mujeres desprecian.No es que las mujeres estén muy p*tas, sino que, al ver tu débil y patética masculinidad, tu ego del tamñao de un maní y tu condición de eunuco pelotudo, prefieren entregarse a cualquiera antes que a vos, virilmente sos un chiste, trágico y ridículo, la caricatura del infradotado machista. Violencia? La única violencia es nacer de una aberración como vos, de un fallado, de un error patético de la naturaleza como tu asquerosa persona.Por el bien de la humanidad, habría que esterilizarte y ligar las trompas a las mujeres que cometan un acto de zoofilia con vos, asquerosa abominación, para evitar que degrades a la humanidad con tu idotez congénita y tu diarrea mental rancia machista, propia de seres ignorantes, pelotudos, con el ego del tamaño de un maní y con genitales que se miden en nanómetros.Hacete ver pasivito patético y recién vení a hablar sobre cómo viven las mujeres su sexualidad."


  Igual quiero que vean que no estuve solo y que un comentarista se solidarizó conmigo. Esto fue el año pasado, antes de que cambie el sistema de comentarios de Klarín en internet (sí, Klarín se escribe con "K" porque son feministos, lgtbtistas, masones, ateos, borrachos, drogados, comunistas y locos). A lo que voy es que las femibostas son la encarnación de la amargura, verdadera tragedia ellas en medio de nuestra sociedad. Dios nos libre y guarde de sus actos y expresiones blasfemas. Bueno, a continuación lo que me escribió un sabio:


"Y la que te contestó mas las que apoyan el comentario, cuántas veces habrán vapuleado a sus propios hijos, cuántas otras, habrán dejado que sus hijos lloren solos de noche, mientras ellas movían sus glúteos vestidos o no, muchas de ellas cambiando de pareja según el día que les tocaba, y sus hijos dicéndole papá a uno y otro Sr. desconocido, otras tantas teniendo relaciones sexuales frente a ellos o gimiendo en una habitación contigua, con cada Sr. descartable, a estas yeguas hay que decirles madres, pobres chicos!!!!"

   O sea, las tipas lo único que quieren es gozar como perras con machos lecheros y cogedores. Para eso, no les importa dejar a sus hijos en viviendas precarias toda la noche mientras ellas sacuden la cola para toda la disco. Eso es lo que quiere el feminismo. Se quejan mucho del machismo y bien que las yeguas van buscando machos por ahí. Por eso digo, la "violencia de género no existe". Existen las tipejas que matan y mandan a matar. Y existimos los hombres, que padecemos insultos y toda clase de agresiones por vivir como Dios manda y por decir la verdad...

martes, 8 de julio de 2014

Nuevos pensamientos











         «Vas a reventar, gentil soldado... Vas a reventar... Es la guerra... Cada cual con su vida... Con su papel... Con su muerte... Parece que compartimos tu angustia...Pero no se comparte la muerte de nadie... Todo debe ser, para las almas y los cuerpos sanos, motivo de distracción  y  nada más y nada menos y nosotras somos chicas fuertes, hermosas, consideradas, sanas y bien educadas...Para nosotras todo se vuelve, por automatismo biológico, espectáculo gozoso, ¡y se convierte en alegría! ¡Así lo exige nuestra salud! Y las feas licencias del pesar nos resultan imposibles... Necesitamos excitantes, sólo excitantes... Pronto quedaréis olvidados, soldaditos... Sed buenos y morid rápido... Y que acabe la guerra y podamos casarnos con uno de vuestros amables oficiales... ¡Sobre todo uno moreno!... ¡Viva la patria de la que siempre habla papá!...¡Qué bueno debe de ser el amor, cuando vuelve de la guerra!... ¡Nuestro marido será condecorado! Será distinguido. Podrás sacar brillo a sus bonitas botas en el hermoso día de nuestra boda, si aún existes soldadito. ¿No te alegrarás entonces de nuestra felicidad, soldadito?...»
      (Louis-Ferdinand Céline)

         Últimamente he tenido pensamientos tendientes a la libertad y el bienestar del hombre. Quiero una sociedad donde todos sean libres e iguales de verdad, no es el sentido masónico del término. Porque a las palabras se las lleva el viento: en todos lados los negros, los indios, los enfermos, los viejos y los pobres la pasan mal. Mejor dicho, no tendría que haber personas pobres, menesterosas ni indigentes. Pero las decadentes democracias occidentales, las repúblicas presididas por la usura, hablan de "afroamericanos" para no decir "negros" y ahí continúan los hombres oscuros limpiando los pisos de los ricos. ¿Eso es justo? Les doy un ejemplo a los que conocen la Ciudad de Buenos Aires. ¿Notaron que la mayoría de los empleados de limpieza son de tez trigueña? ¿Y notaron que se trata de tapar su presencia lo más que se pueda? Y bueno, no es ningún descubrimiento que en la Argentina, país sudamericano con gran ascendencia india, en las oficinas y recepciones de las grandes y medianas empresas suelen proliferar las cabezas rubias y los ojos claros. Parece que es excluyente ser blanco para ocupar ciertos puestos. Patético. Bueno, estas clases de hipocresías son las que pretendo desnudar en este texto que, aunque desordenado y carente de criterios científicos, es una manifestación del sentir de un contemporáneo opuesto a su realidad y a su entorno.


         La idea principal que tengo por estos días es la siguiente: la sociedad se salva por el individuo, no el individuo por la sociedad. ¿A qué viene esto? Bueno, resulta que hace unos meses se dieron casos de linchamientos en la Argentina. Creo que fue noticia mundial. En este año 2014. Fue terrible. Muchas bestias decían que es mejor sacrificar a uno y no que mueran varios a raíz del delito y la inseguridad. Gran error según mi modo de ver. Vuelvo a decirlo aunque suene reiterativo: "la sociedad se salva por el individuo, no el individuo por la sociedad". Por eso estoy con Su Santidad Francisco cuando dice que al chico que mataron a golpes en Rosario se lo debió haber cuidado para que no termine así, abatido por la chusma luego de robar. Muy triste. ¿Qué hacemos nosotros como sociedad con los niños, adolescentes y jóvenes? ¿Hay pleno empleo, trabajo para todos? ¿Hay buena educación? ¿Y cómo está la familia? ¿Existe o dejó de existir hace mucho? Vivimos en un país divorciado del amor y la verdad. Así nos va. Sin Dios ni moral. Librados a nuestros propios instintos. ¿Y qué pasa con la sociedad que mata al individuo so pretexto de que lo hace para salvarse a sí misma? Pasa que esa sociedad no se salva sino que se condena como hipócrita, farisea, mentirosa, violenta, sanguinaria, sádica, bruta, pagana, irracional, salvaje y repugnante. Porque ya dijo Cristo que solo aquel que esté libre de pecados puede tirar la primera piedra. Pero acá todos apedrean sin cesar: desde el niño pequeño hasta las cuarentonas que se excitan sexualmente con la sangre del jovencito inmolado en el altar de la sociedad de consumo. A estas muertes, a estas mil y un millón de muertes, digo, a estas bestialidades me rebelo hoy y siempre. De ahora en adelante consagro mi existencia en pos de un pensamiento libertario y emancipador de verdad, no simples declaraciones del Estado, que no tiene rostro ni nombre.

        Ya lo dejé entrever en varios escritos que redacté en los últimos meses: las mujeres se deleitan con el abatimiento del hombre. No me quepa la menor duda de ello. Ellas gozan con los que la tienen. Y disfrutan la muerte del pobre porque el solo hecho de verlo les hace sentir culpa de su espantosa inmoralidad y su materialismo satánico. A veces parece que el desocupado no tiene sentimientos ni necesidad de amor. Y sí, la sociedad excluye. No hay nada que sea "para todos" excepto la cárcel y los palazos de la policía. Y nada, las enfermeras te tocan los testículos una vez que estás muerto y comparan el tamaño de tu pene con el de otros reclusos fallecidos. Necrofilia al por mayor. Esa es la Argentina de hoy y contra esas clases de humillaciones estoy dispuesto a dar la vida. La mujer es como una alcancía y la vagina sería la ranura de la misma pues por ahí le entra la plata.

       Son cosas de la vida. Y como dije antes, no pretendo en este texto tratar un tema en particular sino ir paseando en los pensamientos que he tenido durante los últimos días. Uno de ellos versa acerca de las relaciones entre el varón y el sexo opuesto. Creo que el hombre es doblemente sometido por esta sociedad matriarcal: primero la madre y luego la esposa. Hay que emanciparse. O la soltería o el sacerdocio. Después de todo, los curas son unos vivos bárbaros porque con su elección evitaron las suegras, a Andrés, los embarazos no deseados, los cambios de humor y los pedos, gritos, celos y recriminaciones de la otra persona. Esto es algo que quería decir. Yo estoy con esto del individuo. Sinceramente, no estoy en condiciones de hablar de este concepto desde su origen. Es mucha mi ignorancia. Pero sé que todos estamos solos en definitiva. Por eso nos morimos y vamos solitos camino a San Pedro, el portero celestial que, obviamente, pertenece al SUTERH (Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal). Digo, el ser humano no responde a una masa amorfa que sería la humanidad. Somos únicos. Esto lo digo más allá de los chinos y los sistemas colectivistas en los cuales uno es solo un número. Hay un algo en cada cual que debe ser libre y emanciparse de ciertas instituciones nefastas. Por caso, la Policía. Le debo un escrito a esa sociedad nefasta de represores al servicio del Capital, los bancos y la usura global. Pero puedo decir que las mujeres policías se masturban en la morgue al ver a los tipos que bajaron. Ellas, las médicas y las enfermeras entran en esa categoría brutal de los "sádicos sublimados", es decir, los carniceros al servicio del Estado. Lo mismo con las chicas soldados. Como esas gringas que en Irak, Guantánamo y en cualquier parte del mundo le tocan las partes intimas a los presos, todos ellos supuestos terroristas. Y bueno, por extensión debo referirme a las señoritas israelíes que hacen la conscripción allá en la tierra en la cual nació Dios. Es mentira eso de que pertenecer al sexo femenino confiere algún tipo de bondad biológica, algo inmanente. Por el contrario, la platea femenina disfruta como dos tipos se arrancan los sesos en una pelea de boxeo. Ellas quieren sangre. Y aquel que sea capaz de quitarle más carne, lágrimas y líquido vital al otro, digo, a aquel le beberán el semen hasta que acabe con todas sus angustias.

        
    ¿Y qué es la belleza en la mujer? La confirmación del valor propio en el macho alfa: "Yo valgo porque salgo con la más sensual y bonita del baile". ¿Y el dinero en el hombre, que tanto busca el sexo opuesto? "Yo soy la más linda del barrio porque salgo con un tipo de plata". Y ahí se construyen relaciones mentirosas e hipócritas de la cual nacen hijos bobos criados por niñeras extranjeras y mal remuneradas por sus patrones racistas y estúpidos. Niños que se pasan la vida frente a los videojuegos y esposas insatisfechas e infieles con maridos cornudos e impotentes que abusan de las drogas, el cigarrillo y el alcohol. Es la sociedad patética. de hoy. Es lo que hay. ¿Y la gente pobre? Los feos con las feas se llenan de hijos, viven del Estado y anhelan los rostros y los cuerpos de las otras clases sociales, las que están bien alimentadas y entrenadas en clubes cuya cuota equivale a medio sueldo de un obrero. De ahí la eterna insatisfacción de los de abajo...

       Voy a problematizar un poco: uno dice mucho sobre la individualidad y la emancipación del hombre pero al mismo tiempo necesita de la mujer para levantar su autoestima y sentirse ratificado como varón. La necia vanidad del cazador. Y donde hay una necesidad, existe un derecho. Al menos eso dicen. Se complica todo en este punto. Pero me la voy a jugar y voy a hablar en primera persona pese a que me voy a quemar para toda la vida: no creo en el amor, en la familia y en las mujeres. No puedo creer en la hipocresía. Porque si yo hubiera tenido una posición económica un poco mejor, un trabajo estable y una casa en un barrio de clase media de Buenos Aires, de seguro no me habrían faltado las chicas. Pero como soy desocupado, pobre y todo lo demás, estoy privado de todo amor, de todo sentimiento empático por parte de otra persona. No hay nada para mí. Solo mirar cómo los otros son felices. Y no es que estoy siempre en esta actitud mitad nazi mitad anarquista. No. Muchas veces soy simpático, comunicativo y atento y me toman de boludo: me mienten, me usan y me traicionan. Yo elegí encerrarme en esto para no sufrir más. Hago todo lo que puedo. Incluso me humillo en esta dura confesión que casi con seguridad me valdrá la burla de muchos. Es lo que hay. O puedo decir que no hay. Pero hoy no puedo más. Hay que entender que la vida es una mentira: no te quieren por lo que sos sino por lo que tenés...

domingo, 6 de julio de 2014

Pensamientos ("Honrarás a tus hijos")

 





 
        "Mucho tienen que hacer los padres para compensar el hecho de tener hijos" (Nietzsche)

   
       No voy a decir que Dios no existe porque no es así. Tampoco lo creo. Dios será la garantía de toda mi exposición, lo único que de verdad voy afirmar. Es lo que me da certezas a lo largo de este texto. Mejor dicho, no soy ateo, loco, comunista o negador. Pero sí soy cuestionador de ciertos conceptos que están dados como algo inmutable y universal. Empecemos: "el hombre se rebeló contra el Señor". Bien, yo estimo que era necesario que Adán se aleje. Era una forma de manifestar realmente el Libre Albedrío, la voluntad diferenciada que nos constituye en otros seres distintos del origen. El origen en sí es una categoría con una carga metafísica muy pesada. Pero quedarse para siempre en él no mostraría vida de nuestra parte sino que nos encontraría como parte integrante de aquello que nos hizo, es decir, que no seríamos nada. Es como pretender tener un hijo siempre en brazos: es imposible. Para ser tiene que partir. Y esto ya nos lo muestra la naturaleza. Entonces puedo afirmar que el Pecado nos dio vida como seres autónomos aunque fuera necesaria la Redención para reconocer de dónde vinimos. Negarlo sería insensato. Pero también es ficción crear del barro una criatura y pretender que no se mueva por sí misma. Es su destino como ser animado el hecho de andar. Sino no sería más que algo inerte. Aunque todo esto que digo no es más que la introducción a algunas ideas mayores...
      Ya dije que era necesario en el Plan de Dios que el hombre se diferencie del Padre mediante la desobediencia de Eva. Sino no habría habido humanidad ni historia sino solamente un perpetuo no ser o algo muy parecido a la nada. Había que comer del Fruto Prohibido para ser. Sino no nos hubiéramos diferenciado nunca del Origen en vistas a ser parte del tiempo. Nos fuimos. Nos caímos. Hicimos lo que teníamos que hacer pese a que la teología más vulgar y difundida diga lo contrario. Ahora estamos en el mundo. Y si bien es cierto que debemos honrar a los que nos dieron la vida, y a Aquel que nos la dio, no es menos cierto que no pedimos venir a la Tierra. Nadie le dijo a su madre "quiero nacer". Así tampoco el género humano le dijo al Altísimo "quiero ser creado". Fuimos creados, fuimos lanzados. Es cierto que luego Cristo vino a rescatarnos de nosotros mismos y de ese posible error que fue hacernos. Eso no lo puedo tratar. Pero sí puedo decir que estar acá no es fácil, para nada. Muchas veces esto se convierte en un valle de lágrimas y de las más saladas. Por eso es que el Espíritu Santo nos da consuelo. Y por eso es que el Hijo Pródigo recibe tales atenciones: porque él no quiso existir sino que lo hicieron existir. Aunque él se haya extraviado en el cruce de todos los caminos, estamos todos como hombres sometidos a la tortura de las tentaciones, las sensaciones y al dolor de tener que elegir siempre. Siempre elegir. Y eso le pasó a aquel que fue a revolcarse en medio de los cerdos...
        Nos hicimos distintos. Ya está. Lo hecho y los hechos. Pero no era necesario que nos alejáramos tanto. Por ello Jesús nos hizo volver. Y volvimos en el amor y el conocimiento. Pero esto no quita que Dios debe honrarnos a nosotros por habernos hecho sin que se lo hayamos pedido. ¿Cómo nos honra? Mediante la belleza de la creación. Bien quisiera que todos así lo crean pero no depende de mi voluntad. Ahora, tengo algo que cuestionar. ¿Por qué nos hizo "el de arriba"? ¿Por qué estamos? Yo pienso que nos hizo a su imagen y semejanza porque quería a su vez que nosotros lo hiciéramos a él. Porque hacernos a su imagen y semejanza implica que nos hizo con la capacidad de que nosotros a su vez pudiéramos hacer a otros, incluyendo, tal vez, a Él mismo. Me refiero a que no sé si se puede existir sin que otros existan. Bueno, en realidad se puede. Como poder, claro que se puede. Él no necesita nada para ser. Es suficiente por sí mismo. Pero quería ser amado. O eso se puede entender. Ahí aparecemos nosotros. El reconocimiento es una forma de ratificarse, de confirmarse, de decirse sí a uno mismo. El Eterno se reconoce en nos pese a nuestra finitud y brevedad. Somos de su raza. No podemos negarlo. Y Él no lo niega. Igual, no son más que subjetividades y pequeños pecados de juventud estos que deslizo. Pero todo se perdona porque yo no caigo en ateísmo ni en desesperación. Siempre digo que sí porque es siempre sí.
          Pensar que Dios nos creó por vanidad es algo casi blasfemo. Él no necesita nada. Pero sí hay algo que lo llevó a hacernos. Eso quizás nunca lo sabremos pero estamos y somos. Nada más hay para decir. Pero sí quiero proseguir en otro orden de hechos, de implicaciones, de deducciones, vaguedades, inferencias e imprecisiones. Yo mezclo todo. Soy ecléctico. Escribo porque escribo y escribo porque vivo. Mi letra es una forma de ratificarme, de inmortalizarme y afirmarme más allá de mí mismo. Busco existirme. Sí, "existirme". Me tengo que existir en mí mismo y en otros y en lo otro una y mil veces y así hasta siempre. Es fundamental. Podría seguir siendo aunque no escriba pero no sería lo mismo. Tal vez si nosotros no estuviéramos ya no sería igual. Pero en ese caso no podríamos saberlo. En un plano semejante no se puede pensar. No se puede nada. Y hasta tampoco se pueda no poder. Es demasiado complicado ingresar en esas regiones. Así que me veo obligado a reconocerme pecador, ignorante, malo, vulgar y bajo en esta dimensión de lo incognoscible. Entonces me desplazaré a otros sistemas, a otras estructuras. Pero antes quisiera decir un último pecadillo ya en un plano estructuralista, justamente: "Dios es lo que el hombre no es y el hombre es lo que Dios no es". De ahí la necesidad de diferenciarnos mediante el Pecado Original. Porque si no hubiéramos pecado, seríamos como Él, que con amor nos redimió de nuestro destino y voluntad...
           Bueno, vamos a lo nuestro, vamos a nuestro tiempo: hay, por lo menos en la Argentina, una aberrante cultura ítalo-católica matriarcal e ignorante que reivindica a la figura materna hasta el hartazgo: "la mamma" dicen todos esos idiotas descendientes de italianos. Bien, lo que planteo yo es que le debemos respeto a nuestros padres como se lo debemos a todo el mundo, naturalmente. Es una cuestión moral y no se la debe discutir no ya en base y solamente al orden religioso sino también, y quizás por sobre todas las cosas, al orden social: no podemos vivir faltándonos el respeto los unos a los otros. Sería un caos si así fuera. Y quizás es lo que estamos viviendo hoy en medio de la violencia, las drogas, la inseguridad, los accidentes de tránsito y demás. Obviando estas consideraciones secundarias, hay algo que no se puede soslayar y es lo que marqué en los párrafos anteriores: no pedimos venir al mundo. Entonces los padres le deben más amor a sus hijos. Los niños no son productos susceptibles de ser manejados según la intención materna y paterna. No, por el contrario, son seres con derechos propios; derechos inalienables que los constituye como personas libres e iguales ante la Ley y ante Dios en virtud de que aquellos que los engendraron son de la misma naturaleza y no pertenecen a un estadio superior. ¿Qué quiero decir con esto? Que hay que meditar bien los actos antes de realizarlos. Porque nosotros nos debemos a nuestros chicos y no ellos a nosotros como a su vez nuestros progenitores deben o debieron deberse (valga la redundancia) a nosotros y no nosotros a ellos. En esta época del mundo, en esta época de pobreza y desempleo, es una demostración de irresponsabilidad y de falta de ética el llamar a la cigüeña antes de tiempo. ¿Propongo el aborto? No, nunca. Lo que digo es que uno debe cuidar su conducta para no tener que lamentarse el día de mañana de que otros a su vez se tengan que lamentar por el mal accionar de uno. ¿Se entiende? Sé que tengo un estilo oscuro, denso y difícil pero es lo que hay...
          Independientemente de que todo católico tenga un ateo dentro de su corazón, igual que ese dios que le preguntó a Dios "Padre, Padre, ¿por qué me has abandonado?", digo, indistintamente de todas las especulaciones teológicas, filosóficas y metafísicas; llamo a un compromiso no ya con nosotros mismos sino también con aquellos que nos han de continuar. Hay un tiempo y un lugar para cada cosa. No pedimos venir al mundo. Sabemos de lo que se trata. Hemos vivido la desocupación, el hambre y la miseria. ¿Deseamos reproducirla de generación en generación? Supongo que no. El Sistema nos obliga a la esterilidad, a vivir en la cultura de la muerte, la cultura de los viejos y las cabezas blancas, pero no nos queda otra. Es lo que hay. Así que no hagamos sufrir a otros como nos hicieron sufrir a nosotros. Lo digo más que nada para aquellos de mi generación que la pasaron mal como me ha tocado a mí en suerte. Saludos.

jueves, 3 de julio de 2014

Sueños locos XXV (El Anticristo)

      





       Nada de hablar. Nada de pensar ni detenerse. Solamente seguir la sed en el fragor de la noche. Es dejar caer las palabras así como vienen, de buenas a primera. Mañana quizás haya descanso y olvido de las fatigas trasnochadas. No hay hadas ni pavadas que puedan cobijarme en este instante de insensatez. De alguna manera u otra se puede decir que estoy mintiendo. Aunque quiero pedir algo: no me critiquen porque yo ya me suicidé. De nada valen las palabras jactanciosas de los tarados que se hacen los filósofos y que hablan de "argumentar" pero ni siquiera tienen las agallas suficientes para irse a bañar. Yo voy a las bifes. Las verduritas se las dejo a los nabos, a los vegetes con cabeza de pescado y cara de nada. Mamertos incurables ellos. Hay una cosa que me inspira a depositar mi confianza en este breve texto. Igual la intención es jugar, divertirme y descargar. No puedo evadirme de este deseo de evasión, de fuga. Es como pretender que regrese a la prisión justo cuando estoy atravesando el campo en una corrida nunca antes vista. Y bueno, yo escribo para mí y para esos pocos que me siguen en la soledad del anonimato. Hago literatura de culto. No me van esos que me dicen "la gente quiere tal cosa". La gente no quiere nada porque la gente no existe. Solo existo yo. No hay nadie más excepto Dios que me está mirando y usted que está del otro lado contemplándome. Yo no lo conozco pero sería un placer verlo alguna vez. ¿O podría decir "verla"? No lo sé. Pero sé que hay un alguien allí que me estimula a seguir...
        Y bien, pasó lo que pasó, pasó la Revelación en el medio del barro de la Revolución; del fango, de la paja, del pesebre, de la bosta, de lo vil, de lo feo, del absurdo, del pecado, de la muerte, del ridículo, de la humillación, del sometimiento, de lo inmundo y de todo lo malo que hay en el campo, en la ciudad y en los restos mortales que se pudren bajo el sol del verano sudamericano. Sí, pasó Dios en medio de la asquerosidad del fin del mundo. Pasó Cristo entre la basura del submundo. El Todo en medio de la Nada. Y bueno, yo le pregunté por el Anticristo. "Señor: ¿Quién es él?" Ahí nomás Jesús me explicó que el Anticristo es un fenómeno social, que está en nosotros y en nuestro corazón. Y me explicó que su última manifestación, su más rotunda aparición de las últimas décadas, es eso que se dio en llamar "matrimonio homosexual". El Hijo del Altísimo me comentó que Él es amor, perdón, redención y misericordia pero que hay ciertas instituciones humanas de formas babélicas que son un insulto a la dignidad eterna del cielo. Toda obra del hombre destinada a afrentar al Señor merece ser condenada. Es cierto que el Maestro me dijo que su Embajador en la Tierra, el Papa Francisco, estuvo bien en decir que él no es nadie para juzgar a un gay pero me remarcó a su vez que Su Santidad condenó a los lobbies de sodomitas y masones. Algo así como que siempre hubo maldad y pestilencia en el alma de toda persona pero que ahora hay un complot planetario contra la Creación. Algo sin precedentes. Blasfemos, borrachos, afeminados, locos y políticos hubo siempre. El tema es cuando se hace religión de toda esa abominación.
          Lo raro de todo lo que vi fue el final, un final que no tiene coherencia alguna con Dios pero que bien podría representar al Espíritu Santo moviéndose en medio de los asuntos humanos más triviales: simplemente ocurrió que quedé encerrado en un cubo de metal de color amarillo y blanco ahí en Costanera Sur, sí, en un puesto de choripanes. Repentinamente unas puntas afiladas emergieron del piso y de los cuatro costados. Iba a ser aplastado como una bolsa de residuo. Compactación total y absoluta. El peso abrumador de saber la verdad del mundo. Todo es velocidad y dolor cuando no se puede agarrar el picaporte de la puerta que da al cielo. Todo es todo cuando no se puede definir nada. Es el abatimiento de un mundo cobarde, la resignación de saber que algo ha llegado a su fin. Luego de que lo inmoral se haya erigido como arquitecto del universo, luego de la consumación de los más bajos designios masónicos, solo queda soñar para olvidar el destierro de esta vida. Porque da pavor pensar qué pensarían nuestros antepasados si vieran los vicios y costumbres de esta época nefasta, vicios y costumbres exhibidos a plena luz del día como si fuera motivo de orgullo cuando en verdad debería ser motivo de vergüenza y arrepentimiento...